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Golpe de Estado telemático 0

abr28

Gen Carlos Julio Peñaloza

*** Desde Cuba y coordinado con la llegada de Chávez al poder, se diseñó y ejecutó la operación por la cual el régimen castrista controla el sistema electoral venezolano, aprovechando el escaso conocimiento que los políticos tienen sobre las posibilidades de la computación.

En 1972 Fidel Castro hizo una visita de Estado a Alemania Oriental (RDA) para visitar la STASI y conocer sus métodos de control social. El sistema de la policía secreta de la RDA es una jaula para controlar a los ciudadanos. Los primeros blancos son las fuerzas armadas y los organismos de seguridad, luego sigue el control de todos los habitantes. El aparato de vigilancia Incluye un subsistema electoral electrónico basado en tecnología biométrica a través de capta huellas. El propósito de este método aplicado en Europa Oriental es crear un síndrome social de indefensión y temor ante el poderío del gobierno. Básicamente se trata de terrorismo de Estado para atemorizar a la población y hacerla sumisa.
A su regreso a Cuba, Fidel dio instrucciones a su hombre de confianza, Ramiro Valdés, para que se encargara de ese designio. “Ramirito” como lo llama cariñosamente su jefe se había convertido en uno de los hombres más poderosos de Cuba. Había empezado como guardaespaldas de Fidel en la toma del Cuartel Moncada y luego fue su jefe de seguridad en Sierra Maestra. Posteriormente, Jefe del G2 y Ministro del Interior. Debido a su legendaria crueldad sus víctimas lo apodan “charco de sangre”.

El sistema de la STASI empezó manualmente con la acumulación de millones de tarjetas con información personal de cada ciudadano de la RDA. Debido al enorme volumen de datos el sistema se hizo pesado e inmanejable. A finales de los años 70 STASI empezó a experimentar con sistemas informáticos para procesar con rapidez esta cantidad de datos. Esta nueva tecnología interesó mucho a Fidel, quien pensaba utilizarlo en Cuba como plan piloto para luego aplicarlo en los países que fuese conquistando en Hispanoamérica, de acuerdo a su designio que yo denomino “El imperio de Fidel”. A fin de agilizar la marcha del proyecto y automatizarlo el déspota antillano ordenó a Ramiro renunciar el Ministerio del Interior en 1978 para dedicarse a tiempo completo a concluir el proyecto.
Al mismo tiempo que Fidel montaba el sistema de control ciudadano (SCC) en Cuba, se preparaba para un futuro segundo round de invasión a Hispanoamérica empezando por Venezuela. Para consolidar ese objetivo debía implantar el SCC en los países que fuera convirtiendo en satélites de Cuba. Cuando Fidel ordenó el retiro de los guerrilleros cubanos de Venezuela en 1968, dejó “sembrado” al lado de Douglas Bravo a Ali Rodríguez Araque, como sus ojos y oídos en Venezuela. A través de Rodríguez Araque. Al retirar sus tropas de Venezuela Castro tuvo un altercado con Douglas Bravo rompiendo relaciones con el líder guerrillero. Ante la necesidad de mantenerse informado sobre las actividades de Douglas Fidel “sembró” a su lado a Ali Rodríguez Araque (a) Fausto.

“Fausto” mantuvo informado secretamente a Fidel sobre las actividades de la logia de Chávez infiltrada por Douglas Bravo en el Ejército en los años 70. De esa manera se entero de la posibilidad de un golpe una vez que el grupo golpista se consolidara. En 1986, con el proyecto SCC bastante avanzado y ante los crecientes problemas económicos, Fidel devuelve a Valdés al Ministerio del Interior.

A partir de 1987 al ver en el horizonte el nubarrón que amenazaba a la URSS Fidel decide actuar. El Caracazo de 1987, la salida de los tanques del batallón Ayala en 1988 y el intento de golpe develado por mi como comandante del Ejército en diciembre de1989 fueron parte de los primeros intentos que fueron abortados.
Luego de mi retiro en 1991 la logia golpista fue ubicada en posiciones de comando de batallones dentro del Ejército. Los generales Fernando Ochoa Ministro de la defensa y Pedro Rangel Rojas Comandante del Ejército han dado versiones contradictorias sobre esos sospechosos nombramientos. En mi próximo libro “El Delfín de Fidel” daré mi versión sobre esos hechos.
Una vez los golpistas asumieron sus nuevos mandos frente a batallones elite de línea incluyendo la brigada de paracaidistas el golpe de Estado en Venezuela se hizo inminente. A partir de ese momento Fidel se movilizó para controlarlo. Para ello “Renuncia” de nuevo a Valdés, designándolo presidente de COPEXTEL, empresa dedicada a la adquisición, instalación y mantenimiento de sistemas telemáticos. El centro de su actividad era importar partes de computadores para el ensamblaje de esas máquinas en Cuba. Además se incluía la adquisición de productos informáticos de identificación personal y seguridad biométrica (capta huellas) y el desarrollo del software para operarlos, incluyendo los códigos fuente. Asesoraba el proyecto la STASI alemana.
Para finiquitar su plan a comienzos de los años 90, Fidel creó el ministerio de Tecnología de la Información y Telecomunicaciones. COPEXTEL pasó a este ministerio y Valdés siguió dirigiendo secretamente el proyecto. En 1991 el colapso soviético frenó el plan. El aborto del golpe planeado para el 17 de diciembre de 1991 y luego el fracaso del golpe del 4F en Venezuela fue otro descalabro. En esa oportunidad Fidel tuvo la presencia de ánimo de ser el primer Jefe de Estado en llamar a CAP ofreciendo solidaridad y condenando el alzamiento. Chávez va a prisión y Fidel logra, a través de Rodríguez Araque, convertir a Nicolás Maduro en su mensajero con el prisionero. Maduro había sido entrenado por 10 años en Cuba.
Al salir Chávez de la cárcel, Maduro es nombrado por instrucciones de Fidel como uno de sus guardaespaldas, siendo simultáneamente empleado del Metro. Increíblemente el Estado venezolano pagaba el sueldo del escolta personal de Chávez. A finales de 1994 Chávez viaja a Cuba y acuerda con Fidel promover otro golpe de Estado. En ese viaje Maduro fue uno de sus guardaespaldas. Se analizó la conveniencia de hacer elecciones luego que Chávez se apoderara del gobierno para legitimarse y asegurarse su permanencia perenne en el poder. A su regreso a Venezuela, Chávez promovió la abstención mientras movía sus fichas militares para organizar un nuevo asalto al poder.
A partir de 1995, luego de reformas económicas y gracias a la ayuda China, la economía de Cuba empezó a recuperarse. Valdés inició una estrecha asociación con el gobierno chino. De allí surge la idea de establecer una base de escucha y guerra electrónica China en Bejucal y el traspaso de las instalaciones de la antigua base de escucha soviética de Lourdes a la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI). El desarrollo del proyecto “Plan d respaldo operativo y control electoral revolucionario” (PROCER) se haría dentro de este instituto con técnicos de la STASI y con fondos y apoyo técnico chino.
A todas estas Chávez iba subiendo en las encuestas. Cuando quedó en evidencia la posibilidad de tomar el poder por vía electoral se decidió por ese camino. Cuando ganó su primera elección presidencial el “Plan Prócer” estaba casi listo. La coincidencia fue casi perfecta. Ahora tenían el poder en Venezuela y el objetivo era mantenerlo eternamente para financiar la construcción de “El imperio de Fidel”.
Este objetivo de eternizarse en el poder por medio de golpes de Estado telematicos lo lograrían a través de elecciones amañadas utilizado el sistema “PROCER”. Para ello se hacía necesario imponer en el CNE un sistema telemático controlado por ellos. Ese fue el origen de SMARTMATIC. En mi próximo artículo daré más información sobre este Caballo de Troya.

* “El imperio de Fidel” es mi libro sobre las injerencias de Castro en Venezuela. Esta a la venta en las librerias tecniciencia en Venezuela y en Amazon en los EEUU y resto del mundo.

Crónica de un fraude anunciado 0

abr20

Gen Carlos Peñaloza

Nicolás Maduro esperaba que la noche del 14 de abril subiría al empíreo cabalgando la sombra del caudillo de Sabaneta. Jorge Rodríguez le había prometido que con SMARTMATIC no podrían perder. Pero Maduro estaba razonablemente inquieto. Capriles rondaba cerca según las encuestas privadas de Jessy y Schemel, y por eso ordenó que no se publicaran. Jorge Rodríguez insistió que no debía preocuparse porque el sistema estaba blindado y la operación el remolque al final del dia pulverizaría a la Oposición tal como habían hecho el 7-O.
En aquellos momentos de euforia los confabulados contra la integridad del sistema electoral venezolano creían que todo estaba bajo control. Las denuncias de fraude que hicimos personas bien enteradas habían sido neutralizadas. El Grupo La Colina aun respiraba dentro de la MUD y al frente había un glorioso camino abierto a sus maquinaciones con los hermanos Castro. En esos sueños de grandeza para consolidar “El imperio de Fidel” (1) no había atisbos de derrota, solo un frenesí de poder total y absoluto. Venezuela seria otra Cuba y él, Maduro, sería el Virrey con aspiraciones a recibir el cetro de manos de Raúl.

Con esta seguridad Maduro no percibió que él era solo una “brizna de paja” en el vendaval. El huracán que se desataría de detectarse el fraude era imposible. Estaba equivocado. La trampa no estaba blindada pese a que mucha gente habia creído la historia de SMARTMATIC que el sistema solo transmite al final del dia y que no es bidireccional. Eso es un burda mentira para el consumo de personas que no conocen el área de inteligencia telemática ni las tecnologías de punta que existen. Telemática es la interrelación entre telecomunicaciones e informática. El sistema SMARMATIC y la CANTV constituyen un sistema telematico.

Esas falsedades que repetía SMARMATIC y el CNE fueron denunciadas pero el gobierno negó el hecho e hizo caso omiso a las acusaciones. Por su parte el Grupo La Colina ha defendido la posición del gobierno sobre este asunto y ha convencido a la MUD que el sistema de SMARTMATIC es honesto, seguro, confiable y blindado.

Dos semanas antes de las elecciones del 14A arribó a los EEUU un nuevo exiliado político huyendo de los cuerpos de seguridad del Estado venezolano. Se trataba de Christopher Bello Ruiz, un ingeniero electrónico experto en seguridad de sistemas de informáticos y en telemática. Ese ingeniero tenia una pequeña empresa privada que habia hecho varios trabajos secretos en los computadores de Diosdado Cabello. Uno de sus ultimas asignaciones fue un trabajo de chequeo ordenado por Cabello dentro de la red de computadores del CNE. En esa actividad Bello detectó la presencia de redes secretas utilizadas para enviar mensajes ilegales. Curiosamente estas redes secretas no incluían a los rectores del CNE y varios de los usuarios clandestinos estaban fuera de las instalaciones del CNE. Bello tomó nota de las claves para monitorearlas el dia de elecciones para denunciar el uso ilegal de información que se estaba haciendo.

Antes de las elecciones Cabello lo acusó de revelar información personal y dio instrucciones para que el SEBIN y el CICPC empezaran a investigarlo. Bello se enteró que le preparaban una “olla podrida” para desacreditarlo y meterlo a la cárcel y decidió salir del país. Este ingeniero se encuentra en los EEUU y esta solicitando asilo político. Christopher Bello posee información clasificada sobre un fraude realizado el 14A que hará estremecer no solo al CNE o al PSUV sino a toda Venezuela. Esa información esta a buen recaudo y será entregada a las autoridades norteamericanas en caso que a Bello o a mi persona nos ocurra algo a raíz de esta denuncia.

El CNE dice que las maquinas solo se envían los datos al centro de totalización en teleport luego del cierre de las mesas. Esa es la información que tienen ellos, pero como en el caso del el marido cornudo, son los últimos en enterarse. Esta transmisión se hace efectivamente al final de la elección, pero el secreto del fraude radica en la existencia de redes secretas entre las maquinas de SMARMATIC y un control central clandestino en Cuba cuya existencia desconocen los rectores del CNE. El dia de las elecciones ese sistema transmite secretamente en tiempo real a través de dos redes dentro de una intranet secreta que tiene un limitado y selecto numero de usuarios. La intranet es una especie de Internet privada que tienen los gobiernos y grandes empresas. Una de esas redes que transmite los paquetes de datos con información del voto en tiempo real. Durante el dia esos datos no van al CNE sino probablemente a Cuba. En una red ultra secreta un grupo de usuarios privilegiados, que no incluye a los rectores del CNE ni a sus gerentes, se comunican privadamente. Esa red “top secret” es la red cubana. En ella solo hay uno o dos venezolanos con capacidad de acceso.
A través de la “red cubana” se transmiten cada hora actualizaciones de los totales de la marcha de la elección. Uno de los usuarios es alguien en el comando de campaña Chavez. Esto implica que ese comando sabe cuantos han votado, como va la elección y cuantos votos lleva cada candidato. Con esta valiosa información secreta e ilegal ese comando puede tomar decisiones para asegurarse el triunfo al final del dia. Mientras se mantuviera el secreto el juego estaba en sus manos.

Christopher Bello el domingo 14 usando sus claves logró ingresar al sistema informático del CNE y monitoreo la red cubana obteniendo información sobre la marcha de la votación que me paso a mi durante el dia. Dada la importancia de hacer conocer esa brecha de seguridad del sistema y a la imposibilidad de denunciarla ante las autoridades del gobierno decidí hacerlas publicas a través de mi twitter @genpenaloza. En ese momento consideré que mi deber como ciudadano estaba por encima de la prohibición de difundir esa información antes del cierre. Obviamente una banda de tramposos tenia acceso a la información y era mi deber denunciar ese hecho ilegal.

Durante el transcurso del dia, hasta las 5 PM Capriles estuvo al frente en ese conteo. A esa hora su ventaja era del 3%. A partir de esa hora Bello me reportó que notaba una insólita explosión de votos de Maduro quien en pocos minutos paso adelante con casi 9% de ventaja cuando se habia contado 13.600.000 votos. A los pocos minutos hubo un avance noticioso en el cual Jorge Rodríguez visiblemente nervioso decía que ya había votado 13.600.000 personas y que el proceso marchaba bien. Como supo Rodríguez de esa cifra de votantes?

Poco antes del cierre de las mesas Bello me reportó que habia sido detectado por los sistemas de seguridad del CNE y que su acceso habia sido bloqueado. Por fortuna antes de desconectarse logró detectar que estaban reduciendo el margen de triunfo de Maduro que ahora era cercano a 2%.

El ing Bello esta iniciando los tramites para solicitar su asilo político y ofrece al Comando Bolívar acceso a la información que el tiene. Las pruebas de ese fraude están a buen resguardo. Espero que los directivos de ese comando se comuniquen conmigo a la brevedad posible. El caso de Bello se une ahora al de Anthony Daquin un ingeniero de sistemas exiliado político. Daquin también tuvo acceso a los sistemas del CNE y a los de cedulación e inclusive viajo a Cuba a entrenarse. Daquin esta exiliado en los EEUU y dio declaraciones en CNN antes de las elecciones. Este hecho causo alarma entre los cubanos que controlan el sistema. Ahora Bello confirma las denuncias que he venido haciendo desde hace mas de un año. Bello y Daquin están dispuestos a declarar ante técnicos del Comando Bolívar para dar mas detalles del fraude y presentar sus pruebas.

(1) El imperio de Fidel es mi libro sobre las injerencias de Castro en Venezuela en procura de apoderarse de nuestro petróleo. Esta a la venta en Tecnociencia y Las Novedades.

La libertad está allí al frente 0

abr11

General Carlos Julio Peñaloza

*** Con la responsabilidad que tienen como guardianes del material electoral, a los oficiales del Ejército les llegó la hora de recordar la última estrofa de nuestro himno: “Si un brazo extranjero se atreve/ a infamar de este suelo el honor…”.

Dentro de tres días Venezuela se liberará del yugo cubano desmantelando el diabólico tinglado de fraude construido por el G2 y apadrinado por los malos venezolanos que han traicionado a la Patria. Se avizora la tierra prometida, plena de libertad, inclusión y bienestar. Estamos cerca, pero el trayecto es empinado y escabroso.
La derrota del 7-O hizo que Capriles reconociera la verdadera naturaleza del adversario y enderezara el rumbo por donde le habían enfilado asesores con agendas ocultas. Hasta el 7-O esos consultores cantaban a coro con el Gobierno loas al sistema de votación, proclamando que era perfecto, inviolable y honesto. Con sus informes tendenciosos, estos infiltrados convencían a la MUD y a la oposición que la mayoría de las decisiones del CNE tenían que ser aceptadas sin discusión. Adicionalmente lograron controlar las actividades técnico-electorales de la MUD, incluyendo el conteo rápido en los días de elecciones. Al monopolizar la asesoria de la MUD y el candidato se convirtieron en el Caballo de Troya del Gobierno.
En las elecciones presidenciales del 2006 y el 2012, estos “expertos” convencieron a los candidatos opositores a firmar un documento aceptando a priori y sin discusión los resultados que emitiera el CNE. De esta manera esos lideres opositores fueron castrados haciéndoles renunciar a su derecho a reclamar cualquier irregularidad que se detectara. La noche de las elecciones, al emitir el CNE su primer boletín, en base a la totalizacion electrónica, estos inescrupulosos asesores se acercaron presurosos a Manuel Rosales (2006) y a Henrique Capriles y le hicieron ver que sus cifras del conteo rápido “coincidían” con los del CNE y que por tanto había que capitular. A esto lo bauticé con el nombre del Síndrome del Candidato Sumiso. Con esta jugada lograron que las auditorias de verificación ciudadana no se hicieran, alegando que ya el candidato opositor habia “concedido” su derrota. De inmediato desmontaron el aparato electoral y el Plan República, y funcionarios del CNE hicieron desaparecer las pruebas, haciendo imposible cualquier auditoría a posteriori.
Esta jugada fue ejecutada aviesamente en varias oportunidades y pensaban repetirla el 14-A. Por fortuna, Capriles oyó el clamor de las bases y firmemente declaró que no firmaría el “auto suicidio” propuesto por Lucena para naricearlo. Esta valiente decisión cambia las reglas del juego. Ahora no solamente se debe contar el 54% de las mesas para verificar que los resultados físicos coinciden con los de las máquinas, sino esperar que las constancias de verificación debidamente firmadas arriben al CNE y a los comandos de campaña, y sean revisados y totalizados. Todo esto antes de aceptar uno u otro resultado.
Falta saber qué hará la Sra. Lucena el domingo en la noche, cuando el Gobierno le trasmitirá las instrucciones de La Habana. La Constitución establece la transparencia del voto según la Ley de Procedimientos Electorales, en la cual consta la obligatoriedad de la verificación ciudadana. Para ese momento, La Habana ya habrá contabilizado los verdaderos números y sabrá si en realidad ganó o perdió. Esa información ni siquiera la tendrá el CNE.
Si en verdad ganan, los Castro autorizarán la verificación que solicita Capriles. Si pierden, podría impedirla, violando abiertamente la ley. Simultáneamente manipularán el 46% de los votos no auditables, para que los números cuadren. Esta acción equivale a una aceptación pública de fraude y abrirá una saco de grillos que conducirá a la auto-destrucción. Conscientes de su debacle, Maduro y Diosdado han montado un aquelarre de acusaciones fantásticas y absurdas. Pero ya el pueblo no cree en ellos.
Dios quiera que los jefes políticos chavistas que amen a Venezuela más que a Cuba estén a la altura de las circunstancias en estas horas peligrosas. Y que en las FANB quede un rescoldo del honor militar que se les inculcó en las Academias, y que los oficiales del Ejército recuerden el verdadero lema de nuestra Alma Mater: “La Academia Militar forma hombres dignos y útiles a la Patria” y la última estrofa del vibrante himno de nuestra fuerza:

“Si un brazo extranjero se atreve
a infamar de este suelo el honor,
antes muerte mil veces nos lleve,
que rendirnos al torpe invasor”

La libertad la tenemos al frente y a la mano este domingo. No podemos dejar pasar esta oportunidad de volver a ser libres. A votar masivamente para impedir el fraude. Fuera los invasores castro comunista y sus colaboradores vende patria.

¡Dios salve a Venezuela!

Cómo evitar el fraude 0

abr7

Gen Peñaloza

*** Las Constancias de Verificación Ciudadana establecidas en la Ley, ejecutadas con rigor por militantes de la Oposición debidamente preparados, son medio eficaz para frustrar el Plan Stalin en las elecciones del 14 de abril.

Henrique Capriles alertó al país sobre el Plan Stalin, que el Gobierno está preparando para rechazar los resultados del 14-A en caso de perder las elecciones. Previamente, Capriles había señalado que el TSJ había cometido un “fraude constitucional”. Para enfatizar su posición agregó: ” Todo lo que usted vea que suena a abuso y atropello, le dará más fuerza para votar”. Estos mensajes tienen una sola lectura posible: Capriles ha ordenado que pongamos en evidencia el fraude. Se acabo la tapadera promovida por La Colina para ocultarlo.
El Plan Stalin es la sumatoria de todos los fraudes coronado por una diabólica artimaña ideada para evitar que se descubra la estafa electoral. Por fortuna, este timo tiene un talón de Aquiles. Su antídoto es el voto masivo de la oposición y el conteo manual de los votos -ese proceso de verificación ciudadana que exige la Ley Orgánica de Procedimientos Electorales. Este procedimiento establecido en la Ley, que no se ha cumplido hasta ahora, debe ser ejecutado hasta sus últimas consecuencias antes (repito: antes) de que el CNE emita boletines. De no hacerse previamente los boletines del CNE no tienen validez legal.

Las palabras del candidato dejaron al desnudo la falacia del “Grupo La Colina”, creador de la matriz de opinión según la cual no se debe hablar de fraude porque hacerlo fomentaría la abstención. Según La Colina, para no desalentar a los votantes la palabra fraude debe ser tabú y el sistema computarizado de votación debe proclamarse como perfecto y blindado. Gracias a esa campaña de desinformación el tema se hizo intocable en la MUD y no podía ser cuestionado.
Esa fábula que apesta a colaboracionismo fue ahora dejada en evidencia por nuestro candidato. La detección de un técnico del PSUV con las claves “BIOS” de las máquinas electorales fue la gota que desbordó el vaso. Esa información es ultra secreta y al aparecer en manos del PSUV queda muy claro que el sistema SMARMATIC es vulnerable. La actitud “tibia” de Ramón Guillermo Aveledo al abordar esta evidencia de fraude en Globovisión debe ser enmendada. Estamos en presencia de un gravísimo delito que pone en peligro la integridad de las elecciones. Es un problema de seguridad del Estado que no debe minimizarse.
Este fraude electoral es un monstruo de mil cabezas creado en los laboratorios del G2 cubano. La trampa pasa por el REP, se extiende con los multi-cedulados, se financia con fondos públicos y se manifiesta en la tinta chimba, los capta huellas innecesarios y el pornográfico ventajismo mediático del Gobierno, más un sin fin de otras pillerías.
El fraude electrónico para manipular los resultados es la última línea de resistencia de los cancerberos de la trampa. La treta tecnológica esta allí en caso de que falle el ardid que forza al candidato opositor a aceptar su derrota públicamente al hacerse público el primer boletín del CNE.
¿Cómo funciona ese ardid? En anteriores elecciones presidenciales el Grupo La Colina convenció a los candidatos Rosales y Capriles que debían aceptar la derrota cuando solo se había recibido y revisado en el CNE una mínima fracción de las Constancias de Verificación Ciudadana que exige el reglamento. Al efecto, La Colina hizo ver al candidato que los números de sus conteos rápidos dirigidos por Roberto Picón coincidían con los del CNE y no tenía sentido continuar la lucha.
Simultáneamente, en el resto del país, los coordinadores de mesa y miembros del Plan República sabotearon el proceso de verificación ciudadana para impedirlo o retardarlo. Así no se produjeron las Constancias de Verificación Ciudadana, que son la única prueba que permite establecer que las actas generadas por SMARMATIC son correctas. Esta información no se le hizo saber a los candidatos opositores que fueron forzados a aceptar unos resultados sin pruebas.
Tan pronto el candidato asume su derrota esos documentos de verificación ciudadana no vuelven a revisarse y desaparecen de la circulación. Probablemente son destruidos por el CNE o efectivos del Plan Republica para evitar revisión posterior. Esas acciones hacen imposible probar el fraude a posteriori. El papel de La Colina en esta destrucción de evidencias es crucial y debe reconocerse que han hecho su trabajo muy bien.
El 14A Capriles debe exigir al CNE la revisión y totalización de todas las constancias y Constancias de Verificación Ciudadana antes de que el CNE emita el primer boletín. Ese es el procedimiento establecido en el reglamento vigente. A esa revisión y totalización manual deben asistir no solo funcionarios del CNE sino representantes de todos los candidatos. El proceso se va a retardar, pero es indispensable para tener certidumbre sobre los resultados. De haber alguna discrepancia, el candidato debe reservarse el derecho de exigir el conteo manual de la totalidad de los votos sufragados el 14A. Si el CNE emite resultados violando el reglamento estaría transgrediendo la ley y Capriles debe entonces impugnar los resultados ante el TSJ. Si este organismo falla en contra de Capriles, el candidato debe elevar su denuncia ante la ONU negando legitimidad a los comicios.
El retardo que puede ocasionarse puede ser obviado fácilmente –aparte de que no tiene importancia si se lo compara con la necesidad de un conteo honrado. Solo hace falta dejar sin efecto el requisito de auditar el 54% que establece innecesariamente el Reglamento de Procesos Electorales. Este requerimiento es otra trampa caza-bobos. Tengo información de buena fuente de que esta artimaña fue acordada por 4 personas (2 de la oposición) en el restaurante Lee Hamilton. Tras consumir varias botellas de güisqui los alegres opositores no se dieron cuenta de las consecuencias que implicaba.
Este procedimiento viciado obliga a esperar que en cada centro electoral se cierre la última mesa para proceder a la verificación ciudadana. Si se hiciera el conteo manual en todas las mesas como se hacía antes, la auditoría se iría haciendo a medida que vayan cerrando las urnas. Por eso el sistema manual funcionaba más rápido de lo que funciona ahora con las computadoras. Al cerrarse la última mesa el conteo de otras mesas había terminado o estaba avanzado.
El CNE debe darse cuenta de la gravedad de tomar decisiones contrarias a la Constitución, leyes y reglamentos en materia electoral. Capriles no tiene otra alternativa que exigir el cumplimiento de la ley y que se respete la voluntad del pueblo. Si el CNE desestima su pedimento, abrirá una caja de Pandora de consecuencias graves e impredecibles. Esto es demasiado serio porque el candidato oficialista ha proclamado que pretende entregar el país a los hermanos Castro. Juramos impedir esa traición a la Patria. A cualquier precio.

Un Estado orwelliano en Venezuela 0

mar22

General Carlos Julio Peñaloza/ Puesto de combate

*** Las máquinas electorales son parte importante del plan de Fidel Castro para establecer en Venezuela un Estado capaz de controlar la vida de cada ciudadano, tal como George Orwell lo describió en su novela “1984”.

Para finales de la década de los 90 Cuba empezaba a superar el “Período Especial”, como se llamó a la dura transición que siguió a la pérdida del subsidio soviético -suspensión del trueque de azúcar por petróleo-, produciendo una grave recesión. La hambruna degeneró en disturbios y con gente gritando “¡Libertad!” en El Malecón de La Habana. Fidel sobrevivió a esos duros años aferrándose a la tabla de salvación del turismo europeo. Pero pasaba el tiempo y su gran proyecto, el Plan Prócer basado en un diseño de la STASI alemana para controlar a la población, languidecía en manos de Ramiro Valdéz, por falta de dinero.
Los rusos al irse cerraron hasta su base de espionaje en Lourdes, la cual proporcionaba ingresos marginales a Cuba. En 1995 la desesperada situación lanzó Castro en brazos de Beijing. Al efecto se firmó un acuerdo por el cual los chinos edificaron una moderna base de escucha y guerra electrónica en Bejucal. La estación esta diseñada para espiar comunicaciones de los norteamericanos y tiene capacidad para lanzar ataques cibernéticos e interferencia electromagnética contra las comunicaciones de ese pais. La nueva instalación china aloja más de 1.500 técnicos y militares expertos en guerra cibernética. Simultáneamente por exigencia de Fidel, los asiáticos remodelaron la vieja base sovietica de Lourdes, que databa de los años 60, de acuerdo a sus especificaciones para instalar allí la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI). El convenio incluía además la construcción de nuevos campos de gigantescas antenas parabólicas para conectarse a los más de 30 satélites chinos que circundan la Tierra.

Para Fidel lo más precioso en esta negociación con los chinos no era el equipamiento y entrenamiento al personal de inteligencia y científicos del G2 cubano, sino el desarrollo de un software secreto que sería ocultado en los códigos fuente del sistema Prócer. Este proyecto contempla el control telemático de la población de su país para dominarlo y perpetuarse en el poder. Para ello sería necesario establecer una base de datos contentiva de información de los ciudadanos para efectos de identificación, elecciones, cuentas bancarias y registros personales de toda índole. Básicamente es el esquema que esbozó George Orwell en su novela “1984″. Esta idea de Estado omnipresente que todo lo domina, parecía de ciencia ficción cuando Orwell la imaginó en su novela, ahora podía ponerse en práctica con la tecnología existente. El plan se probaría en Cuba y luego se implantaría en otros países. Fidel y Raul Castro serían los “hermanos mayores”, los “big brothers” que Orwell describió ejerciendo un control opresivo sobre la población. Esa idea le parecía maravillosa a Fidel que la pensaba usar para dominar otros paises empezando por Venezuela.
El proyecto sería manejado por Ramiro Valdéz en la UCI construida por los chinos. Esta universidad sería la fachada del Plan Prócer, disfrazándolo como una investigación académica. A fines de 1997 la base de espionaje chino en Bejucal estaba lista y Cuba empezó a recibir de China $800 millones anuales. Ese dinero aliviaba, pero no era suficiente. Lo crucial era controlar el petróleo venezolano para construir “El imperio de Fidel” (*). Entretanto, el viejo local de la base soviética de Lourdes fue refaccionado y allí Valdéz instaló la UCI en 1998.
A mediados del 98 la posibilidad del triunfo de Chávez era evidente y Fidel ordenó a la izquierda radical venezolana iniciar una campaña mediática encubierta para promover a su candidato. Simultáneamente dió luz verde al proyecto. Cuando Chávez ganó la elección presidencial a finales de ese año el Plan Prócer estaba listo para ponerse en práctica.
A comienzos del 99, ya con Chávez en el poder, se dan los primeros pasos para el control de Venezuela. INDRA fue sacada de juego y la DISIP, con Eliécer Otaiza a la cabeza, acompañado por el general Ramón Santeliz, allana la oficina del jefe de automatización del CNE. Este hecho ocurre a medianoche del 25 de mayo del 99, en un acto violatorio de un poder del Estado. Esa noche, sin autorización del TSJ –ha de insistirse en que se violaba a uno de los poderes públicos, el Poder Electoral-, estos dos personajes se apropiaron ilegalmente del disco duro contentivo del Registro Electoral Permanente, sacándolo de su custodia legítima, el Consejo Nacional Electoral. Simultáneamente se empezó a trabajar en la creación de una empresa de fachada que participaría en una licitación para vender el sistema informático que reemplazaría a INDRA. Esta empresa creada con un propósito definido de manipular elecciones fue Smarmatic.
La parte culminante de este relato aparecerá en mi próximo artículo.

* “El imperio de Fidel” es un libro en el cual describo las injerencias de Castro en Venezuela para controlar nuestro petróleo esta a la venta en la librerias Tecnociencia en Venezuela y en Amazon.

Chávez politizó la FAN 0

mar13

Gen Carlos Peñaloza

*** Hugo Chávez era una especie de serpiente que encantaba con su carismática y particular personalidad. Ese don le permitió sembrar la semilla de la insurrección dentro de la Fuerza Armada Nacional que ahora sus jefes catalogan falsamente de chavista.

El pasado 5 de marzo murió “misteriosamente” el presidente electo Hugo Rafael Chávez Frías. Los venezolanos no sabemos a ciencia cierta dónde, cuándo y cómo entregó su vida al Creador. Como un compañero de armas y habiendo sido su jefe, pido paz a sus restos, antes de rememorar algunos detalles de esa tempestuosa relación. Dada su personalidad, con él no había términos medios. O se le apreciaba o se le rechazaba. A fin de hacer conocer detalles poco difundidos de su vida militar, esbozaré algunas pinceladas que vienen al caso ahora que renacen los “comacates” (comandantes, mayores, capitanes y tenientes que participaron en las intentonas golpistas del 4 de Febrero y del 27 de Noviembre de 1992).

El 3 de julio de 1984 fui ascendido a general de brigada y cuatro días más tarde fui designado Director de la Academia Militar de Venezuela. Luego de la parada de rigor, fui invitado por el Director saliente, general de división Heliodoro Guerrero Gómez, a un brindis en el casino de oficiales. Allí conocí al capitán Hugo Chavez Frías, quien fungió de maestro de ceremonias al tiempo que participaba como cantante y declamador de un grupo de arpa cuatro y maracas que amenizaba el acto de recepción al nuevo Director de la Academia –mi persona. En esos días no era muy común ver a un oficial en servicio activo actuando en esos menesteres. Antes de terminar su presentación, el capitán me dedicó el popular poema Florentino y el Diablo, del barinés Alberto Arvelo Torrealba. Este tipo de dedicatorias personales a los jefes tampoco se acostumbra en el medio castrense. No es indebido, pero no es de estilo.
Al retirarse, Chávez pasó por mi mesa para saludar. Lo felicité por su actuación. Intercambiamos breves palabras. Antes de retirarse le pregunté cuanto tiempo tenía en la Academia y él me dijo “Cinco años, mi general”. Cinco años consecutivos como oficial de planta no es normal en la Academia Militar. Allí existía una política de rotación para dar a los mejores oficiales oportunidad de que ocuparan esos honrosos cargos. En ese momento pensé: “Este oficial debe tener algo especial para permanecer tanto tiempo en el Alma Mater”. Seguramente durante su larga permanencia con los cadetes habría conocido bien al “comacate” que me interesaba.
La pregunta sobre su tiempo de servicio en el instituto no era baladí. Un año antes, siendo coronel comandante del Regimiento de Comunicaciones, fue detectado un subteniente recién graduado lanzando hojas subversivas en los baños de tropa de esa unidad. Al ser interrogado, reconoció pertenecer a la logia golpista de “Los Comacates”. No dio más información sobre otros conspiradores, alegando que trabajaban por células secretas y no los conocía. Como el subteniente era un recién graduado tuve la corazonada que lo habían captado en la Casa de los Sueños Azules.

Luego de un infructuoso interrogatorio notifique la novedad a mi comandante, el general de división Simón Tagliaferro de Lima, quien era Jefe del Comando Estratégico. Él me informo que una comisión de la DIM pasaría a buscarlo y que quedaría detenido a la orden de ese organismo de inteligencia. Días después, fui designado como cursante en el Instituto de Altos Estudios para la Defensa Nacional (IAEDEN) y me desligué del caso. Cuando fui nombrado Director de la Academia Militar decidí investigar el asunto.

Luego del acto de bienvenida, tuve oportunidad de hablar en varias oportunidades con Chávez. El era el comandante del 4º año y acostumbraba a pasar frente a mi oficina con la evidente intención de buscar conversación. Chávez me producía incomodidad por su forma de hablar engolada y su forma teatral de actuar. Al preguntarle si conocía al subteniente de los “comacates” detenido el año anterior, me dijo que no. La respuesta me dio mala espina porque ya había verificado que había estado bajo su mando. Ese subteniente en el ínterin habia pedido la baja y se había perdido su pista.
Esos breves contactos indicaban que Chávez ocultaba algo. Esa sospecha estimuló mi curiosidad y a partir de allí puse el foco sobre él. Poco despues el padre de un cadete nuevo me dijo que el capitán Chavez les estaba hablando “raro” a los reclutas. Al plantear mis sospechas a su jefe directo, el Comandante del Cuerpo de Cadetes, coronel Pedro Remigio Rangel Rojas, me manifestó que no creía esas versiones y que al contrario lo consideraba uno de sus mejores oficiales. Silenciosamente continué investigando hasta que lo dejé en evidencia y solicité, mediante un informe al Comando del Ejército, abrirle una averiguación sumarial conspirador. Mi propuesta fue aceptada pero se me encareció que manejara el caso con prudencia porque no debería afectarse la carrera de un oficial por simples sospechas.

Cuando me convencí que Chavez ocultaba algo pedi al Comandante General del Ejército, el general de división José Antonio Olavarría, que el sospechoso fuese sacado de la Academia para ser investigado exhaustivamente. Posteriormente me enteré que no se había abierto averiguación ni había sido detenido. Para colmo, al retirarse Olavarría, el nuevo Comandante, el general de División José Humberto Vivas, lo nombró comandante de una compañía aislada sin supervisión, en la frontera de Apure en la población de Elorza.
En Elorza Chavez se hizo amigo del alma de Jesús Ramón Carmona un ex mirista amigo de Fidel Castro, convertido en terrateniente local. Carmona se consiguió mas tarde con Chavez en Miraflores siendo el Ministro de la Secretaria de CAP. Sirviendo en Elorza Chavez ascendió de primero en el orden de mérito al grado de mayor. Entretanto mi informe había desaparecido de su expediente. Claramente, Chávez tenía protectores de alto nivel. Cuando detuve a Chavez y otros 18 miembros de la logia golpista en diciembre del 89 Carmona fue la pieza clave para convencer a Chavez que habia que dejarlos en libertad.

Este extraño patrón de amparo velado se repitió varias veces a partir de ese momento. No creo que todas las personas que he nombrado hayan sido cómplices de encubrimiento, pero al menos si de ingenuidad o de falta de malicia. Este astuto oficial golpista que acaba de morir tuvo la capacidad de embelesar a algunos de sus jefes y de seducir a muchos subalternos. Esta habilidad le permitió sobrevivir para ser un líder de los “comacates”. Con esta experiencia le fue fácil luego embriagar a media Venezuela. El éxtasis continúa despues de muerto como lo indica el velorio.
Nunca entenderé como un oscuro golpista comunista cargado de odio y de carisma, que fue descubierto en1984 pudo seguir conspirando hasta dar un golpe el 4F 1992, ser electo en 1998 y finalmente ser enterrado como un segundo Bolívar en 2013 e imponernos un nuevo presidente. No podemos permitir que este Boves del siglo XXI veje a la patria. Al menos al final le cerraremos el paso.

Después de muchos traspiés en la política, en una alianza no deseada con los comunistas, los “comacates” están volviendo a aparecer en escena, ahora con más experiencia. A los comacates ahora en posiciones de poder no les atrae la idea de ser siquitrillados desde Cuba. Otros detalles sobre este tema los publicaré más adelante en un nuevo libro que estoy preparando para continuar mi primera obra “El imperio de Fidel”. Mi primer libro esta a la venta en exclusiva en las librerías Tecni-ciencia en todo el país. Les recomiendo leerlo para que se enteren de detalles desconocidos de nuestra historia patria.

La rica colonia electrónica 0

mar6

La rica colonia electrónica

General Carlos Julio Peñaloza

*** En una tercera entrega, el autor describe cómo Fidel renuncia a la guerrilla como instrumento para apoderarse del petróleo venezolano y la substituye por una estructura electrónica que maneja la vida de los ciudadanos y garantiza al régimen ganar cualquier elección.

Cuando los soviéticos cortaron su apoyo a la guerrilla en América Latina para concentrarse en África, Castro se tuvo que retirar de Venezuela, pero éste siguió siendo el país de sus sueños, porque el imperio de Fidel solo podía construirse con petróleo venezolano.
Sus planes se reactivaron cuando, durante su visita a la coronación de CAP en 1989, Fidel recibió al mayor Chávez en el Hotel Eurobuilding. Para entonces Chávez conspiraba con Douglas Bravo y Alí Rodríguez Araque. Ellos esperaban una explosión social en Venezuela. El estallido del 27F indicó que las “condiciones objetivas” estaban dadas. El alzamiento se aceleró y se programó para diciembre de ese año 1989, cuando el presidente Pérez regresara de Davos. Este golpe fue debelado y abortado. El autor de estas líneas, Comandante del Ejército, detuvo a Chávez y a otros miembros de la logia golpista. Al regresar, Pérez ordenó dejarlos en libertad. Luego de mi retiro en 1991, la asonada del 4F demostró que no estuve equivocado al ordenar esas detenciones.

Al salir indultado tras el alzamiento del 4F, Chávez se convirtió en una estrella política llamando a la abstención. Pero Fidel tenía otra idea. Habia aprendido que no podía oponerse a las elecciones en Venezuela, sino controlarlas. La popularidad de Chávez era similar a la de Boves en 1814 y debía ser aprovechada. Para ello contaba con el “Plan Futuro”, basado en las ideas de Marcus Wolf, jefe de Inteligencia de la STASI en Alemania Oriental. Pero para aplicarlo había que tomar antes el poder en Venezuela.

Fidel invitó a Chávez a La Habana en 1994 y allí le explicó su idea, prometiendo hacerlo su heredero. El joven golpista quedó hechizado y a su regreso abandonó su estrategia anti-electoral, convirtiéndose en candidato, con el aparato propagandistico cubano a su disposición.

El 6 de diciembre de 1998 Chávez obtuvo la victoria en las urnas. Su triunfo fue recibido por gran regocijo en Punto Cero. El Boves del siglo XXI había sido electo. Ese dia la residencia fortificada de Fidel Castro en el enclave privado Siboney de La Habana estaba de plácemes. La hora de activar el “Plan Futuro” había llegado. El objetivo era capturar a Venezuela para financiar la construcción del imperio de Fidel en Hispanoamérica. Su alianza con China le daría acceso a la tecnología para poner en práctica este designio. Las nuevas armas serían cibernéticas.
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La maniobra electrónica era más sutil e inteligente que la estrategia guerrillera. No incluía invasiones militares, sino el acceso al poder por medios electorales seguido por la modificación de la Constitución y el establecimiento paulatino de un sistema telemático controlado desde Cuba. El objetivo es controlar a Venezuela hasta que se den las condiciones objetivas para establecer un gobierno similar al cubano que reúna las dos naciones en una sola. Luego se haría lo mismo con el resto de la ALBA y ese imperio abarcaría toda Hispanoamérica.

Dictadura tecnológica
El sistema de control aprobado por Fidel se integra a través de una red de computadoras controlada desde la Habana. La conexión en Venezuela se hace utilizando el sistema de comunicación digital de la CANTV conectado a la red de satélites chinos. Estas redes digitales tienen una configuración “master-slave”, donde los computadores periféricas o “esclavas” están controlados por una o varias estaciones maestras o “master” operadas por cubanos. El software necesario para la operación del sistema fue desarrollado conjuntamente por expertos de informática del G2 cubano, antiguos agentes de la STASI y programadores chinos. Los códigos fuentes utilizados no son de carácter abierto, sino privado. Parte de estos códigos son secretos con acceso autorizado solo a técnicos castristas con clasificación de alta seguridad. Los usuarios del CNE y auditores externos no pueden detectar las instrucciones ocultas, porque no tienen acceso a la totalidad de los códigos fuentes. Estas subrutinas se esconden tras un sistema de cifrado y ocultamiento que las hacen invisible a los usuarios. El sistema está diseñado para que ni los rectores del CNE ni los jefes de inteligencia y seguridad del Estado en Venezuela tengan acceso. Este sistema hace las auditorias ineficaces.
El corazón del sistema es la cedulación de los ciudadanos utilizando chips de última generación. Esta información, que incluye huellas digitales, alimenta bases de datos procesados por supercomputadores de última generación instalados en la UCI en Cuba. Mediante técnicas de minería de datos el sistema es un instrumento de inteligencia para vigilar las actividades de la población. Como bono adicional, el chip colocado en la cédula permite conocer la ubicación física de cualquier ciudadano registrado en la base de datos. La tecnología de punta actual permite establecer el más eficaz y diabólico estado policial.

La base de datos de identificación es el corazón del sistema. Está conectada a dos sub sistemas: uno de vigilancia e inteligencia y otro electoral. Estos sistemas entroncarán con el sistema de comando, control y comunicaciones de las Fuerzas Armadas y los organismos de seguridad del Estado. Al integrarse esta compleja estructura telemática se estará en capacidad de realizar funciones múltiples incluyendo el control de la población, la dirección de operaciones de represión y ganar elecciones.
El establecimiento del sistema telemático se hizo simultáneamente con la infiltración masiva de cubanos en Venezuela y el entrenamiento de jóvenes venezolanos. Militares castristas se encargaron de infiltrar las FAN para ideologizarlas y convertirlas en brazo armado de la revolución. Al mismo tiempo los organismos de seguridad y las misiones de carácter social harían colapsar al viejo sistema de gobierno al punto que sería posible tomar el control absoluto de la economía y la eliminación de las FAN tal como las conocemos.

Mediante esta acción se impide que la oposición sea una alternativa de poder y Venezuela se convierte en una colonia electrónica. La ejecucion de esa estrategia ha tomado años. Para lograrlo fue necesario controlar las redes de comunicaciones de Venezuela, la base de datos de cedulación y el sistema de elecciones utilizado por el CNE. Esto fue posible al llegar Chávez al poder lo cual permitio ademas tomar el control del CNE e infiltrar técnicos electorales dentro de la oposición para apoyar sus acciones. Me ha tomado tres artículos describir la base teórica y la superestructura del Plan Futuro. Ha llegado la hora de entrar en detalles de uno de sus sub planes, el de control electoral, conocido como Plan Prócer. Para eso se creó Smartmatic, con ingenieros jóvenes de la Universidad Simón Bolívar. Los fundadores de Smarmatic se hicieron millonarios en dólares y Chávez se hizo millonario en votos ganando las elecciones que ha querido. Esta historia y los nombres de quienes han actuado como agentes vendrá en la próxima entrega. La muerte de Chavez pone esta estrategia en peligro, pero ellos cuentan con Maduro. Gracias por su paciencia.

El imperio electrónico de Fidel 0

feb23

Gen Carlos Peñaloza

*** El control electrónico de la cedulación, las comunicaciones y el sistema electoral en países como Venezuela es parte del plan de dominación regional de Fidel Castro, el cual ha tenido pleno éxito en Venezuela, sostiene el autor, quien además de ex Director de la Academia Militar y ex Comandante General del Ejército, es ingeniero en comunicaciones.

En previos artículos expliqué cómo el control de elecciones en países de la región es parte del plan continental desarrollado por Fidel Castro. Este proyecto es dirigido por Ramiro Valdés utilizando técnicas de la STASI, policía secreta de la desaparecida Alemania comunista. El plan incluye vigilancia y atemorización masiva de la población mediante sistemas telemáticos que controlan electrónicamente identidad, comunicaciones, ubicación de personas y elecciones. Este plan trae a la vida real un personaje ficticio, el “Hermano mayor” (“Big Brother”) creado por George Orwell en su famosa novela “1984″. En ese libro el pueblo es aterrorizado con la frase “El hermano mayor lo está vigilando”. Fidel y Ramiro implantaron ese modelo en Cuba y ahora tratan de instalarlo en Venezuela con ayuda de los chinos. Al efecto, un grupo de ingenieros de sistemas venezolanos han sido entrenados en la UCI. Entre estos técnicos está el general Ornella Ferreira, quien fue jefe de la Sala Situacional de Miraflores y ahora es el Jefe de la Casa Militar de Chávez. Su especialización en Cuba fue camuflada como un curso de Estado Mayor.
En 1996, luego de la partida de los rusos de Cuba, su base de espionaje en Lourdes fue cerrada. A continuación Fidel negoció con China la construcción de una nueva base que le diera capacidad para espiar telecomunicaciones, hacer exploración radioeléctrica y lanzar ataques cibernéticos. A cambio de darle a los chinos esas facilidades, Fidel pidió asesoramiento y ayuda técnica para establecer una base propia de escucha y descifrado electrónico en el Caribe y Suramérica. Adicionalmente pidió asesoría y apoyo para desarrollar los programas informáticos necesarios para el “Plan Futuro”, destinado al control masivo de la población de la isla.
Luego del colapso sovietico Fidel se lanzo en brazos de China. Mientras negociaba con ellos, Fidel tenía su atención centrada de nuevo en Venezuela, donde Hugo Chávez se estaba convirtiendo en un atractivo candidato. Si Chávez ganaba la presidencia, volvería a la vida el gran designio imperial de Fidel en los años sesenta. Este plan imperial es descrito en detalle en mi libro “El Imperio de Fidel”. Para Fidel era claro que en Venezuela la victoria por el voto era indispensable y por ello cambió su estrategia. A partir de ese momento Fidel se convenció que en nuestro país tenía que ganar elecciones de cualquier manera para se aceptado.
En 1998, la base china en Cuba (Bejucal), empezó a operar con 10 antenas satelitales, conectadas en las bandas de 4 y 14 Mhz mediante trasponders de 36, 54 y 72 mHZ a varios satélites geoestacionarios chinos en órbita sobre la isla. El primer satélite chino para este proyecto fue el Shenzou-2, puesto en órbita en el 2001. Desde entonces China ha lanzado 20 vehículos espaciales integrando una gigantesca red mundial de satélites. Los satélites comprados por Chávez a los chinos forman parte de este sistema. Los satélites venezolanos están conectados a la sala situacional operada por Valdés en la UCI y a varias salas situacionales secretas en Venezuela.
Cuando las instalaciones rusas en Lourdes quedaron abandonadas, Valdés las utilizó para crear allí la Universidad de Ciencias Informáticas de Cuba (UCI). En ese instituto instaló como jefe de proyecto secreto al Dr. José Lavandero García, a quien designó vicepresidente con muy baja silueta. El UCI cumple una labor dual. Además de preparar a los nuevos ingenieros de sistemas y comunicaciones cubanos, sirve de cobertura al grupo de expertos en telemática dirigidos por Lavandero encargados de desarrollar, mantener y operar el “Plan Futuro”. Su misión es realizar investigación y desarrollo para crear los programas informáticos necesarios para controlar a la población de Cuba y otros países del área. Estos proyectos incluyen el control de la cedulación y ubicación de los ciudadanos y la manipulación de elecciones. Este esfuerzo no requiere un gasto demasiado grande. Solo es necesario un grupo pequeño de expertos armados de computadores para desarrollar programas maliciosos ocultos dentro del código fuente, los cuales son muy difíciles de detectar por auditores externos.

Este equipo cubano esta formado por la crema y nata de los graduados del UCI. Sus jefes fueron formados por expertos de la STASI (Alemania del Este). A la sala situacional secreta instalada en la UCI llega la punta cubana del cable submarino instalado recientemente entre Venezuela y Cuba. Este cable constituye un sistema alterno en caso que el sistema satelital falle o sea destruido en una guerra. El proyecto está bajo la dirección general de Valdés y lo controla el Dirección de Inteligencia Militar desde el Ministerio de las Fuerzas Armadas. El control técnico del proyecto está a cargo de Guillermo Bello y su esposa la coronel Sara Jordán, ambos del Ministerio del Interior. La programación y control secreto está a cargo de los brillantes ingenieros Sergio Suárez, Amado García y José Luis Presmanes.
Fidel y Valdés desarrollaron separadamente la genial idea de crear a SMARMATIC para controlar las elecciones en Venezuela luego de la elección de Chavez en 1998. El futuro Imperio de Fidel no se conquistaría por las armas sino a través de la electrónica. Como paso inicial dieron cabida a Smarmatic sacando del CNE a INDRA e infiltraron la Coordinadora Democrática y luego la MUD con sus agentes para cabildear las bondades y la pureza del CNE. La historia de los orígenes de esta misteriosa empresa destinada a consolidar el imperio electrónico de Fidel será el tema de mi próximo artículo.

El Plan Maestro de Fidel 0

feb1

General Carlos Julio Peñaloza

*** El Proyecto de Control Electoral Revolucionario es una pieza dentro del vasto plan de los Castro para, comenzando por Venezuela, dominar América Latina aplicando los métodos con los cuales Rusia subyugó a los pueblos de Europa Oriental.

El Proyecto de Control Electoral Revolucionario (PROCER) es la punta del iceberg de un designio mayor denominado “Plan Futuro”, formulado por Fidel para apoderarse de Venezuela paulatinamente. La experiencia en la fracasada guerra de guerrillas de los años 60 le indicó que debía cambiar de método. Ramiro Valdez, uno de sus expertos del área de inteligencia, formado por la STASI (Policía de Seguridad del Estado de Alemania Oriental) le habló sobre los modernos métodos de control de población utilizando computadoras y sistemas de comunicaciones. Fidel le ordenó que siguiera estudiando el tema.

Valdéz formó un equipo de especialistas en telemática que habían adquirido experiencia con los soviéticos en la base cubana de Lourdes. Dentro de ese exclusivo grupo sembró la idea que le habían inculcado en la Stasi de usar la telemática como arma de dominación política, no solo internamente en Cuba sino hacia el exterior. La exótica idea atrajo a Fidel y fue el origen del “Plan Futuro”. El proyecto “PROCER” fue uno de las primeras ideas producidas debtri de este plan maestro. La llegada al poder de Chávez facilitó su puesta en práctica en Venezuela. Los resultados están a la vista.

El objetivo final del Plan Futuro no es Venezuela, sino el control de la América Hispana y del Caribe dentro del contexto de la “Batalla de las Ideas”. En ese enfrentamiento se utilizan tres armas ideológicas poderosas: el nacionalismo, el antiamericanismo y el bolivarianismo. Estos instrumentos son empleados en conjunción con el comunismo para crear “La Patria Grande hispanoamericana”, donde los Castro y sus sucesores gobernarán a perpetuidad como dictadores. Este empeño ha ido avanzando gracias al carisma, magnetismo y sentido social de Fidel. El y Chávez se convirtieron en paladines de la mayoría empobrecida de estas tierras. Esta política de Estado se usa en conjunto con una aceitada maquinaria propagandística y una insidiosa guerra sicológica y desinformación para instalar una dictadura, disfrazada como democracia para ajustarse a la moda política. Dentro de este contexto ellos son los nuevos redentores.

Desde los tiempos de Lenin los comunistas han sido expertos en infiltrar a sus enemigos. El “Plan Futuro”, basado en técnicas de la STASI, utiliza computadoras y complejas redes de comunicaciones y sistemas de control para penetrar al gobierno venezolano y controlar al país. Los blancos son los poderes públicos, las Fuerzas Armadas, los partidos, los estudiantes, los sindicatos, etc. Cuando se denuncia este entramado claramente visible, saltan a la arena furibundos grupos de lobby bien financiados clamando “¡Muestren las pruebas!”. Lo mismo dijeron los defensores de Chavez cuando lo detuve en 1989 y gafamente CAP lo dejo en libertad.

La “carga de la prueba” es un aforismo jurídico que se aplica a quienes acusan ante un tribunal. Incluso en esos casos esta carga no es predeterminada. En Derecho, el principio ontológico establece que la carga de la prueba no corresponde a quien afirma un hecho sino a quien está en capacidad de probar lo contrario. Contra mis afirmaciones le corresponde al gobierno cubano y a sus colaboradores en Venezuela demostrar que estoy equivocado. Aunque en este caso no esta planteado un juicio formal sino una confrontación pública de ideas para tratar de dilucidar la verdad.
Mis investigaciones me permiten afirmar con firmeza que Fidel Castro y sus sucesores, mediante el control de actividades vitales del gobierno de Venezuela, como la penetración de los poderes públicos, las Fuerzas Armadas, PDVSA, seguridad, cedulación, registros, elecciones, etc., están instalando legalmente una dictadura comunista para controlar el país. Este hecho es sorprendente porque los términos comunismo, socialismo y dictadura no forman parte de nuestra Constitución. Por supuesto, para Castro esto no es problema, porque la Carta Magna venezolana es lo que él diga.

El cese de la ayuda soviética a Cuba obligó a Fidel a aplicar la idea de Valdéz para apoderarse del petróleo venezolano. El colapso soviético coincidió con la caída de los precios petroleros que tenían a Venezuela contra la pared. Las protestas contra la democracia iban en aumento y Fidel estaba sintonizado con la logia golpista. Para entonces Valdés ya tenia un plan telemático elaborado pero Cuba no tenía el know how ni el dinero para desarrollarlo en Venezuela.

En 1989 Fidel fue invitado a Caracas a la coronación de CAP. Fidel llegó en tres aviones rusos con una comitiva de más de 300 personas de aspecto militar que entraron sin identificarse por la rampa 4 de Maiquetía. Para alojar este grupo contrató para su uso exclusivo el hotel Eurobuilding, que estaba a a punto de ser estrenado. Los gastos fueron cubiertos por el gobierno de Venezuela. Allí Fidel se reunió clandestinamente con varias personalidades locales incluyendo algunos militares. Uno de ellos fue un mayor que trabajaba en el Palacio de Miraflores muy cerca de la oficina del Presidente Pérez. La reunión fue amor a primera vista. La empatía fue total y la química perfecta. En diciembre del 89 detuve a Chavez y 18 miembros de la logia. De inmediato una nube de infiltrados salto a decirle a CAP que no habia suficientes pruebas. CAP ordeno dejarlos en libertad. En 1991 pase al retiro. Lo demás es historia.
El golpe del 4F no sorprendió a Fidel, pero al ver la derrota de la intentona se puso en contacto con CAP para rechazar el asalto. Cuba necesitaba el petróleo venezolano y no podía correr riesgos. Chávez fue a prisión y en 1993 Chávez pidió el indulto a Caldera, siendo amnistiado en marzo del 94. Una vez libre Chávez se declaró partidario del abstencionismo. En diciembre de ese año Fidel lo invitó a La Habana simulando no conocerlo. Al bajar del avión se abrazaron como viejos amigos. El lenguaje corporal indicó que se conocían bien. Posteriormente, en la Universidad de La Habana en 1994 el golpista se dirigió a la audiencia llamándolos “queridos compatriotas”. Era evidente que el plan de dominio de Hispanoamérica ya estaba en marcha.
En esa visita Fidel convenció a Chavez que debía lanzarse como candidato a la presidencial y le explicó en detalle el “Plan Futuro” para apoderarse no solo de Venezuela sino de toda Hispanoamérica. Los Castro serían los líderes de ese nuevo imperio comunista y al morir ellos Chávez sería su delfín. Al regreso a Caracas ya era un zombi de Fidel.

En 1996 los soviéticos decidieron retirarse de Cuba. A la partida de los rusos Fidel negoció con China para permitir la construcción en Bejucal de una nueva base militar con capacidad para espiar telecomunicaciones, hacer exploración radioeléctrica y lanzar ataques cibernéticos. A cambio Fidel pidió a los chinos asesoramiento y ayuda técnica para desarrollar el Plan Futuro. Los chinos habian ya elaborado para reemplazar a los rusos y convertirse en los rivales de los americanos por el dominio del mundo.

La llegada al poder de Chávez en 1998 le abrió a Fidel las puertas de Venezuela. La decadencia de la 4a República facilitó el triunfo. Pero esa victoria era solo el primer paso. El objetivo era perpetuarse en el poder. Para ello necesitaban a SMARMATIC.

El Plan “PROCER” 0

ene23

General Carlos Julio Peñaloza (23/01/2013)

*** En Venezuela, Cuba ha desarrollado un Plan de Control Electoral Revolucionario (PROCER) que incluye la manipulación de las máquinas de votar y cuyo objetivo es establecer en este país un régimen comunista bajo fachada electoral democrática.

En anterior artículo sobre SMARMATIC afirmé que esa empresa, fundada por cuatro inteligentes ingenieros venezolanos recién graduados, fue el caballo de Troya diseñado por el G2 cubano para controlar las elecciones venezolanas. En el presente escrito describiré la forma como se formuló y desarrolla ese plan cuyo objetivo es perpetuar en Venezuela un gobierno comunista tras una carátula democrática.

Lo que leerán a continuación no es ciencia ficción ni especulaciones, sino el producto de una detallada investigación sobre tan delicado tema. Es parte de una secuencia de artículos escritos en la convicción de que mientras más conozcamos el fraude electrónico que se nos aplica mejor podemos combatirlo. Lo que no debemos hacer es ignorarlo o, peor, negarlo.

El “Plan de Control Electoral Revolucionario” (PROCER) es la primera aplicación cibernética del “Proyecto Futuro” de Fidel Castro. Este mega plan fue formulado como parte de la estrategia a utilizar en el escenario internacional que Castro llamó “La batalla de las ideas”. El objetivo es construir lo que ellos llaman la “Patria Grande Socialista”, dirigida vitaliciamente por Fidel y sus sucesores mediante el control de las mentes en los países dominados. Esto aparece descrito en detalle en mi libro “El imperio de Fidel”, que circulará en los próximos días. El plan PROCER es solo una faceta de un plan maestro que va mas allá de lo meramente electoral.

El “Plan PROCER” fue desarrollado en el máximo secreto por un selecto grupo de los más brillantes profesores y alumnos de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) de Cuba, en conjunción con el G2. Su objetivo fue controlar el sistema electoral venezolano desde La Habana para potenciar el carisma y popularidad de Chavez. En Venezuela sería fácil desarrollar el plan, dada su arraigada cultura del voto. Este país cuenta además con recursos financieros para costear la inversión y tiene predisposición al uso de tecnologías avanzadas.

La “Universidad de Ciencias Informáticas” (UCI) de Cuba fundada en el 2002 como un proyecto favorito de Fidel desde que el jefe del G2, Ramiro Valdés, le vendió la idea. Este centro de estudios tiene su pedigrí en la inteligencia militar cubana porque fue creado en las antiguas instalaciones de la “Base Lourdes”. Esta instalación secreta era una sofisticada estación de radio escucha y guerra electrónica soviética creada para espiar y atacar cibernéticamente a los EEUU durante la guerra fría. La instalación fue inicialmente operada exclusivamente por brillantes técnicos en comunicaciones y computación de la URSS, pero luego del colapso soviético paso a manos cubanas. Antes de retirarse, los soviéticos dieron entrenamiento técnico a los nuevos operadores del G2 cubano. En la UCI se forma la crema y nata de los expertos en telemática y espías electrónicos cubanos. La telemática es la disciplina que se ocupa de la integración de los sistemas informáticos de control y comunicaciones en proyectos cibernéticos aplicados a sistemas socio políticos como el “PROCER”.

La UCI sirve de fuente de personal técnico y cobertura para la “Operación Futuro”, la más preciada joya de la corona cubana. “Futuro” es el nombre clave del designio hegemónico de Fidel en Hispanoamérica. Para lograr ese objetivo la UCI dirigida por el G2 diseña y ejecuta una serie de proyectos telemáticos supersecretos que van desde el control de identidad hasta aplicaciones electorales y control cibernético del gobierno y el Estado. Estos proyectos están encuadrados en un escenario estratégico que Fidel llama “La batalla de las ideas”.
El plan “PROCER” para Venezuela complementa la política de infiltración de agentes y guerrilleros que Fidel ha mantenido desde que llego al poder en 1959. Constituye el paso decisivo que le permitirá a los hermanos Castro a dominar a Venezuela.

El arma cibernética tiene como objetivo la penetración de los sistemas informáticos de algunos países vecinos a través de sus sistemas de comunicaciones. Esta estrategia permitiría obtener información clasificada y eventualmente controlar a los países escogidos, en conjunción con los agentes cubanos infiltrados en su seno y sus colaboradores. Luego del colapso soviético esta idea permaneció congelada por largo tiempo por falta de recursos. La llegada al poder de Chávez en 1999 le permitió a Fidel contar con financiamiento adecuado para desarrollarla. Para entonces “PROCER” estaba listo para ser utilizado.
En 1999, un pequeño grupo de chavistas coordinados por asesores cubanos iniciaron la puesta en práctica del “Plan Prócer”. Los iniciadores integraron un equipo coordinado por Jorge Rodríguez, un médico siquiatra miembro de la Dirección de Estrategia Nacional del MBR. Jessy Chacón, un teniente retirado, ingeniero de sistemas y experto en telemática, y Socorro Fernández, ingeniero de sistemas especialista en sistemas operativos de PDVSA. Para entonces Rodríguez era un alto funcionario del CNE, Chacón era el presidente de CONATEL y Fernández trabajaba en PDVSA como gerente de medios informáticos.

La primera tarea de este equipo fue echar a INDRA del CNE. Esta misión fue cumplida en el año 2000. Estas incidencias fueron cubiertas en el primero de estos artículos. La segunda tarea fue crear una compañía a la medida para ejecutar el “Plan Prócer”. Allí entra en escena SMARMATIC. Los detalles los revelaré en mi próxima entrega.