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CHAVEZ Y LA NARCOGUERRILLA COLOMBIANA (III) 0

may13

Gen Carlos Peñaloza

Inteligencia Militar colombiana

Según reportes enviados por la IM colombiana a su contraparte en Guasdualito, Chávez salió de la población de Arauca un día antes del ataque a Cararabo en una avioneta en dirección a Puerto Carreño. Poco después fue avistado en el caserío La Culebra a orillas del Meta, muy cerca de Cararabo. Esa aldea fue el área de reunión utilizada por la Compañía Simacota del ELN que ejecutó el asalto y masacre. Simacota es el nombre del pueblo donde se origino el ELN en el Norte de Santander. Esta unidad élite guerrillera compuesta por unos cien hombres estaba comandaba el Tte. Francisco Javier León Paolini un desertor de la Guardia Nacional venezolana integrante del MBR-200.

El desertor era un comunista infiltrado en la GN que en 1993 había entregado sin combate a la guerrilla colombiana el puesto fronterizo de Buena Vista cercano a Cararabo. En esa oportunidad León Paolini cometió traición a la patria al permitir el acceso al puesto de los irregulares uniéndose a ellos entregando todo el parque del puesto incluyendo 17 fusiles de asalto, municiones, explosivos, uniformes y equipos de comunicaciones. Ese teniente nativo de Barinas es amigo personal de Chávez y visitaba con frecuencia el caserío La Culebra en el lado colombiano. El 4F estuvo comprometido con el golpe pero la GN se mantuvo leal al gobierno y no actuó. Según la inteligencia colombiana Chávez se entrevistó con León Paolini y luego abordó la avioneta despegando con rumbo a Venezuela la tarde anterior al ataque.

En relación a las actividades desarrolladas por Chávez al salir de Guasdualito, el coronel Dávila tiene una versión diferente a la colombiana. Según él, luego de visitar el comando de la Fuerza de Tarea comandada por el general Gonzalo García Ordoñez, habían salido por tierra hacia Puerto La Cruz. Al día siguiente de su arribo se enteraron por la radio del ataque a Cararabo. Al conocer de las acusaciones que hacían el presidente Samper y los servicios de inteligencia colombianos Chávez viajó a Bogotá donde pidió una audiencia con el presidente Samper y con el ministro de la Defensa Fernando Botero para clamar su inocencia. Ambas autoridades rechazaron su solicitud.

Ante este hecho Chávez decidió visitar el Comando de la Policía Nacional colombiana. Allí fue informado que él no estaba siendo requerido por las fuerzas de seguridad. Para hacer pública esta noticia el teniente coronel se presentó en un popular programa de TV conducido por Fernando González Pacheco donde presentó su versión. Al intentar abordar el avión en el aeropuerto de El Dorado Chávez fue retenido por el DAS durante varias horas, perdiendo su vuelo. Luego de ser interrogado fue dejado en libertad y pudo regresar a Caracas. Años después siendo presidente Chávez calificó a Samper de narcotraficante pero posteriormente lo recibió con honores en Miraflores.

Es necesario destacar que las dos versiones sobre las actividades de Chávez al salir de Guasdualito aunque parecen contradictorias no son excluyentes. Es posible salir de Guasdualito, pasar por tierra a Arauca por breves minutos. Desde allí es factible volar por alrededor de una hora a La Culebra a orillas del Meta. Cumplida su misión puede trasladarse a Venezuela, aterrizar y abordar un auto e irse a Puerto La Cruz. En otras palabras la versión de Chávez cabe dentro de la historia planteada por sus acusadores. Debe recordarse que en aquel momento Hugo Chávez no tenía la visibilidad internacional que goza ahora. Para los colombianos él no era todavía un gran personaje, lo cual pone en duda el interés del gobierno colombiano en descalificarlo.

La masacre de Cararabo

En la ribera del Meta la Guardia Nacional y la Marina han mantenido por muchos años pequeñas guarniciones aisladas que son hostigadas con frecuencia por las guerrillas colombianas. Dicha región es el equivalente venezolano del lejano oeste norteamericano. En esta región las Fuerzas Armadas en lugar de enfrentar hordas de indios pieles rojas están rodeados por peligrosos guerrilleros y narcotraficantes de las FARC y ELN fuertemente armados. El valor de la droga que circula por la región es inmenso. Sobre el asalto a Cararabo las únicas informaciones disponibles son reportes personales publicados en internet por oficiales que participaron en la investigación del hecho y en las labores de rastreo, combate y detención de algunos guerrilleros que participaron.

Luego de la masacre el Comando de la Marina dispuso el despliegue de tropas de infantería de Marina de la guarnición de Puerto Ayacucho en los alrededores del puesto atacado. Esas tropas al mando del CC Aniassi Turchio y el TN Luis Sandoval Beaujón comandaron la operación “Tormenta llanera” logrando capturar a 21 presuntos guerrilleros. En el proceso ocurrió la desaparición de uno de ellos que ocasionó problemas legales en materia de DDHH y la detención de Sandoval.

He leído con atención los reportes del CN Carlos Lavado Mottola y del CF Diego Comisso quienes estuvieron en el sitio del incidente. Lavado como Jefe de un grupo inspección comisionado por el Comandante General de la Armada. Comisso fue el piloto naval que tripuló un helicóptero de la marina que apoyó las misiones contra los atacantes del puesto. Ambos informes coinciden en declarar que no tuvieron información sobre la presencia de Chávez el día anterior en el lugar de la masacre. Lavado responsabiliza al teniente de fragata comandante TF Gerardo Rodríguez Terán por huir en presencia del enemigo. Algunos oficiales navales señalan que la reacción de Rodríguez no fue un acto de cobardía sino una acción racional ante la presencia de fuerzas superiores. Según ellos su orden de retirada salvó la vida de la mayoría de los infantes de marina y del 2do Comandante el AN Javier Gamarra presentes en el momento del ataque. Rodríguez fue condenado por el Consejo de Guerra pero fue dejado en libertad dos años más tarde y se le concedió la baja.

Pese a algunos indicios e informaciones públicas acusando a Chávez por lo ocurrido, Lavado descartó la posible participación de Hugo Chávez señalando como probable jefe de los asaltantes al teniente desertor de la Guardia Nacional León Paolini. Mi investigación indica que Chávez no estuvo en Cararabo durante el ataque, pero que probablemente si anduvo cerca el día anterior en el caserío colombiano de La Culebra. El CN Lavado indicó desconocer la información proveniente de las autoridades colombianas y las acusaciones de monseñor Ignacio Velasco.

La averiguación de este hecho fue traumática y creó polémicas. Antes de terminar la investigación el CN Lavado fue reemplazado como jefe de la comisión inspectora debido a diferencias con COGEAR. Incluso hubo controversias en la apreciación sobre lo sucedido y sobre que hacer entre el Ministro de la Defensa y COGEAR. Si a esto agregamos las probables interferencias en la investigación sumarial podemos darnos una idea de la importancia que tuvo el tema en ese momento. Esa pugna llevó al nombramiento de Aponte Aponte como fiscal del caso, pese a no tener jurisdicción sobre esa región. El fiscal militar de Puerto Ayacucho, un oficial de la aviación a quien le correspondía de oficio conocer del caso se sintió ofendido al ser desplazado sin razón.

El rumor sobre la probable presencia de Chávez en Cararabo se propagó porque luego de la masacre el obispo Ignacio Velazco, para entonces vicario de la diócesis de Puerto Ayacucho, denunció a la prensa que el golpista había estado en el área el día antes del ataque. El obispo reclamaba por la represión que la infantería de marina había aplicado a los pobladores de la región luego del ataque

achacando el hecho a Chávez. Ese mismo día el presidente de Colombia Ernesto Samper hizo una denuncia pública similar señalando a un teniente coronel venezolano retirado como informante del grupo guerrillero que cometió el asalto. Para entonces se rumoraba que el objeto del ataque había sido el robo de armas para entregarlas al MBR-200. A todas estas Chávez permaneció en silencio reapareciendo en Bogotá al día siguiente.

Posteriormente el Departamento Administrativo de Seguridad colombiano (DAS) envió a la DISIP un informe basado en declaraciones de guerrilleros detenidos indicando que el Tte. Coronel Hugo Chávez había estado en La Culebra y había pasado información de interés a los atacantes. Este informe fue elevado por el general Rivas Ostos a conocimiento del Presidente Caldera. El presidente lo paso al Ministro de la Defensa general de división Moisés Orozco Graterol. El ministro dio instrucciones a la Dirección de Justicia Militar bajo el general Atilio Zambrano para abrir una averiguación sumarial sobre la masacre y ha debido anexar al expediente los informes elaborados por la DIM, DISIP y el DAS. El Tte. Coronel Damián Nieto Carrillo quien era el Juez de Primera Instancia del Amazonas ha debido actuar de oficio en este caso pero inexplicablemente lo pasó a su tribunal de alzada en Maracay. El teniente coronel Aponte Aponte que era Presidente del Consejo de Guerra de Maracay fue designado fiscal Ah-hoc del caso. Tampoco está claro quién lo designó y porque razón. Se dice que desde esa época Nieto paso a ser un miembro activo de la banda judicial de Aponte Aponte. El peloteo judicial es uno de los misterios de este caso.

Cuando Aponte termina la averiguación sumarial en el expediente no aparece el nombre de Chávez pese a ser señalado en varios documentos. Era de esperar que al menos hubiese sido llamado a declarar dados los indicios existentes. Aunque se hubiese comprobado que Chávez no participó en el horrendo hecho, su declaración ha debido formar parte del expediente porque fue señalado expresamente por Monseñor Velasco, el presidente Samper y los órganos de inteligencia colombianos que operaban en la zona. Adicionalmente Aponte en Maracay actuando como Juez y Fiscal se pagó y se dio el vuelto engavetando el caso para dejarlo “enfriar” a la espera de su prescripción o caducidad. El caso durmió el sueño de los justos hasta prescribir sin acción de los tribunales salvo una averiguación abierta contra el Tte. León Paolini. Esta “no decisión” allanó el camino para la candidatura de Chávez en 1998.

Se especula con razón que probablemente en 1995 Chávez y Aponte tuvieron su primer contacto a raíz de la masacre. Tal vez Aponte desde los EEUU de su versión de este hecho. Chávez se ha limitado a descalificar a Samper acusándolo de narcotraficante porque su campaña supuestamente fue financiada por las FARC. Paradójicamente Chávez en 1998 también fue señalado por el mismo delito. Los antecedentes de presunta filtración de información por parte de Chávez a la guerrilla de Bandera Roja en la emboscada de La Gloria en 1977 han debido ser cotejados con la nueva información recibida. En esa emboscada, en las inmediaciones de Cantaura, murieron 6 soldados del Ejército y en Cararabo 8 que según palabras del propio Chávez siendo presidente fueron en realidad 18 infantes de marina.

Posibles motivos políticos

Caldera y otros políticos incluyendo a Chávez tenían interés en que el nombre del héroe del Museo Militar no apareciera en el informe de Cararabo. Para evitarlo alguno de ellos puede haber ejercido presión para que Aponte Aponte, que era conocido como un fiscal maleable, fuese designado fiscal Ad Hoc. Su nombramiento también ha podido ser propuesto por el Ministro de la Defensa Moisés Orozco Graterol o el Director de Justicia Militar Atilio Zambrano. Estos dos generales pueden explicar cómo se realizó ese nombramiento, pero no he podido entrevistarlos.

Las razones políticas para no involucrar a Chávez son obvias. En 1995 Chávez no era candidato oficial y por ello no figuraba muy alto en las encuestas, pero era un personaje muy atractivo para muchos votantes. Caldera no podía ser reelegido en 1998 y su partido convergencia tendría chance de ganar sólo con Chávez como candidato. Lo mismo puede decirse de otros partidos, incluyendo el MVR. Su involucramiento en Cararabo podría descarrilar esa futura candidatura ganadora. Esta conjetura no es una acusación, sino una deducción lógica que forma parte de posibles escenarios sobre conductas que de haber ocurrido deben ser consideradas moralmente erradas e incluso ilegales.

La falta de “ganas” del gobierno de investigar y ahondar en lo sucedido en Cararabo quedo en evidencia en 1997 cuando fue capturado en Colombia el teniente desertor León Paolini. Al ser entrevistado sobre esa captura el Canciller venezolano de la época, el Dr. Miguel Ángel Burelli, no quiso opinar sobre las acusaciones de tráfico de armas que pesaban sobre el detenido y descartó que Venezuela fuese a pedir su extradición. “Por ahora” el desertor tiene abierto un juicio por traición a la patria y debiera ser entregado a Venezuela al cumplir su condena en Colombia. Al llegar Chávez al poder hizo algunas diligencias para extraditarlo con el gobierno del Presidente Uribe, pero no tuvo acogida. Ahora con la “apertura” del presidente Santos esos intentos se están reiniciando.

La relación simbiótica entre los principales líderes de la guerrilla colombiana con algunos jefes militares venezolanos indica que nuestro país esta en vías de convertirse en un Estado mafioso. Como bien lo define Moisés Naim, en estos Estados el gobierno controla y usa grupos criminales para promover los intereses de una narco élite. No podemos permitir que nuestra patria caiga en ese estado de descomposición. Para evitarlo el 7-O debemos usar nuestra principal arma que es el voto para exocirsar a esta banda de narcotraficantes que trata de apoderarse de nuestra nación. Tenemos que rechazar que generales acusados internacionalmente como incursos en el narcotráfico dirijan la FAN y menos que se encarguen de la custodia de las elecciones. Venezuela es un país decente y no puede ser dirigida por mafiosos. La patria está en peligro y todos debemos estar listos a ocupar nuestras posiciones de combate. Cararabo fue más que una masacre y tras de esta fachada se esconden poderosos intereses relacionados con el narcotráfico internacional y Fidel Castro. Este misterio debe aclararse y la verdad debe resplandecer.

genpenaloza@gmail.com @genpenaloza

CHAVEZ Y LA NARCOGUERRILLA COLOMBIANA (II) 0

may12

Gen Carlos Peñaloza

La Academia Militar

Para entender como se estableció la estrecha relación de Chavez con la guerrilla colombiana es necesario pasearse por su pasantía como oficial subalterno en el Estado Apure. Esa historia la conozco bien porque este personaje fue enviado alli luego que lo denuncié como conspirador en 1984. En julio de ese año ascendí a general de brigada y fui nombrado Director de la Academia Militar. Allí conocí al para entonces capitán Chávez, quien era plaza de esa casa de estudios.

Pocos meses despues de recibir la direccion de la Academia detecté indicios que indicaban que el locuaz capitan aparentemente dirigía una logia golpista que integraban oficiales y cadetes del instituto. A partir de ese momento se inicia mi investigación sobre sus actividades que fue saboteada repetidamente por algunos oficiales de alta graduación que lo protegían.

La Academia Militar no cuenta con medios de inteligencia para investigar este tipo de situaciones haciendo necesario pasar el caso a instancias superiores. La transgresión de comprobarse constituiría un delito grave no podía sancionarse con un simple arresto disciplinario. En estas circunstancias debía solicitar el pase de ese oficial a la orden del Ejército, recomendando que se le abriera una averiguación sumarial que eventualmente condujera a su juicio, prisión y retiro.

Para entonces era Comandante del Ejército el general Jose Antonio Olavarría, quien solicitó que la DIM hiciera una investigacion para confirmar mi denuncia. Luego de esperar varios meses por los resultados de esa averiguacion no hubo resultados concretos pero seguía oyendo rumores que indicaban que Chavez continuaba sus actividades en forma encubierta. Ante la falta de acción en febrero de 1985 solicité que el sospechoso fuese enviado a otro destino, fuera de la linea de mando y con adecuada supervision para vigilar sus movimientos. El general Olavarria decidió que Chavez fuese pasado a la orden del Ejército y que se presentase a la Ayudantía de la Comandancia.

Al retirarse del Instituto le perdí la pista a Chávez pensando que la organizacion se encargaría de manejar debidamente ese caso. En el Comando del Ejercito el sospechoso se presentó ante el Ayudante General Raul Viso del Prete, quien ordenó al jefe de la Secretaría el coronel Carlos Santiago Ramírez que tramitara el caso. Posteriormente fue enviado a presentarse al Director de Personal del Ejército el general Luis Belisario Espinal Vazquez para que lo asignara a un nuevo destino. Por razones que desconozco, a Chavez se le dejó sin cargo hasta julio de ese año. Esta no fue una decision acertada. Durante varios meses este individuo tuvo oportunidad de moverse libremente en el país facilitando las labores de reclutamiento para la logia golpista.

En julio de 1985 el nuevo Comandante del Ejercito el general Jose Humberto Vivas inexplicablemente lo nombró comandante de un escuadrón de caballeria aislado en Elorza en Apure. Alli siendo el oficial de mayor grado al mando de 120 hombres y sin supervisión Chavez pudo actuar a sus anchas mientras su caso se “enfriaba” en Caracas. Aunque Elorza no estaba sobre la frontera propiamente dicha, formaba parte de la ruta de la cocaína. Esa región constituía el principal canal de trasiego de la droga cuyos principales suplidores eran las FARC y ELN. Basado en Elorza Chavez con su carisma se hizo popular en esa región donde pululaban los traficantes de droga encubiertos en medio de honestos trabajadores del campo. De esa epoca datan sus contactos con las FARC y el ELN que operan en el Departamento colombiano del Vichada.

Elorza es una pequeña ciudad venezolana que queda a unos cien kilometros de distancia en linea recta de la frontera colombiana sobre el rio Meta, hasta donde esta situado el puesto fluvial de Cararabo. Pese a la relativa cercanía no hay rutas terrestres adecuadas y el tránsito por trochas en vehiculos todo terreno solo es posible en la época de verano. Pese a las dificultades de acceso Chávez se ha jactado publicamente que siendo capitán el iba desde Elorza a la frontera y pasaba ilegalmente a Colombia. Muchos de estos desplazamientos los hacia aprovechando segun el “colitas” en aviones del Ejército, la Guardia Nacional o de ganaderos de la region. Los principales propietarios de aviones en la zona son los narcotraficantes.

En 1986 a Chávez le correspondía su promoción a mayor. Al averiguar su estatus me informaron que la DIM no habían obtenido pruebas concluyentes. Eso me preocupó porque consideraba que había suficiente información para abrir una investigación sumarial. A partir de ese momento empece a asumir que algunos funcionarios de la inteligencia militar estaban comprometidos en la componenda. Para sorpresa general, en julio de ese año el conspirador no solo fue ascendido, sino que por órdenes expresas del general Vivas fue subido en el orden de mérito hasta el primer lugar. Ese ascenso fue un insulto al Ejército. Este oficial había ascendido entre los últimos a teniente por información que lo hacía sospechoso de filtrar información sobre la emboscada de “La Gloria” en 1977. En ese ataque murieron 6 soldados. La DIM ha debido relacionar el informe de la brigada de Cazadores de esa época, que yo desconocía, con mi informe sobre sus extrañas actividades en la Academia Militar. Al pedir información a una persona de confianza en la Direccion de Personal me dijo que segun la DIM no había pruebas “fehacientes” y que además en el expediente del capitán no aparecía ningun informe comprometedor. Alguien estaba manejando los hilos desde arriba y a mi juicio no era el Jefe de La DIM el CA German Rodriguez Citraro. El es un oficial institucionalista, primo de Simon Alberto Consalvi y amigo mio. Algunos comisarios de sus cuadros le estaba jugando una camunina.

Al ascender Chavez a mayor fui nombrado Jefe del Comando Unificado de las FAN. Esa era una gran responsabilidad porque los roces con Colombia iban in crescendo. Desde que llegué al nuevo cargo mi primera prioridad fue dirigir la actualización de los planes de guerra con mi equipo. El asunto del oficial de quien desconfiaba pasó a un segundo plano. Ingenuamente pensé que estando tan lejos en Elorza no podría hacer mayor cosa. Entretanto avanzaría en mi carrera y mas tarde me encargaría personalmente del caso. Estaba equivocado.

Al ascender a mayor Chavez tuvo que abandonar el cargo en Elorza que era para un capitán. Pronto sus ángeles protectores consiguieron una solución muy inteligente para dejarlo en la zona. Un terrateniente de la región “donó” al Ejército un terreno en Apure donde se estableció una escuela agrícola militar. A esa escuela en construcción fue asignado como jefe, sin supervisión, el mayor Chávez, quien de esa manera gozó de un año mas para moverse sin ningun control dentro de la ruta de la cocaina. Por alguna tenebrosa razón alguien necesitaba que Chavez se mantuviera en Apure por mas tiempo. Poco despues al crearse la 10a Brigada de Caballeria con sede en San Fernando, bajo el comando del Coronel Luis Alfonso Dávila, el futuro golpista fue adscrito a esa unidad. De alli nace la amistad enre Chavez y Dávila. Para entonces el general Luis Belisario Espinal Vazquez era el comandante de la División de Caballeria y debe haber tenido responsabilidad en estos nombramientos. Este oficial había sido el director de personal cuando puse a Chavez a la órden del Ejército en 1985 y posteriormente fue el que lo envió a Elorza. Esta designación puede haber sido a titulo personal o por orden del general Vivas. Ambos generales le deben una explicación al país por sus decisiones.

Chávez en Guasdualito

Pasaron los años, ocurre el 4F y Chávez va preso. Luego viaja a La Habana y aunque las conversaciones con Fidel fueron secretas, sus consecuencias se notaron de inmediato. Chavez regresó de Cuba en diciembre del 94 hechizado por Castro y empezó a actuar convencido de ser su heredero. Fidel lo habia persuadido que estaba destinado a gobernar a Venezuela, salvar la revolución cubana y a financiar con los petrodólares la expansion de Fidel por Iberoamérica. El objetivo final sería la destrucción del imperio norteamericano y del capitalismo, pero para ello debían tomar primero a Venezuela. Cuando Fidel muriera el muchacho de Sabaneta sería el sucesor.

Por razones obvias estas ideas no debían expresarse publicamente y había que actuar con suma discreción. Al regresar a Venezuela el golpista pudo observar que su popularidad subía poco a poco como la espuma. Fidel lo había seducido haciéndolo sentir como un caudillo sobrenatural con superpoderes como los de Bolívar. Para entonces todavía se sentía atraído por la toma del poder por la fuerza rechazando la solución electoral. En ese momento su mente estaba centrada en la necesidad de armar y fortalecer el brazo militar del MBR 200 y hacia allá dirigió sus esfuerzos.

En la procura de su objetivo, a mediados de febrero de 1995 Chávez viajó a Guasdualito acompañado por el coronel Luis Alfonso Dávila, quien habia sido comandante de batallón en esa ciudad y se había convertido en uno de su lugartenientes. Para entonces el ex paracaidista no era un candidato presidencial sino el jefe del MBR 200, un movimiento que planteaba la toma del poder por la fuerza. Su presencia en la ciudad llanera se debía a que en ese momento se desarrollaba allí un paro cívico en reclamo a la mala gestión del gobierno regional. Chavez pensó que lo que ocurría brindaba una buena oportunidad para tomar la dirección de la protesta, reclutar nuevos miembros del MBR 200 y poner a prueba su liderazgo político. Para la época los servicios de inteligencia colombianos habían pasado información alertando sobre la posibilidad de ataques de la guerrilla contra venezuela coordinados con el paro cívico en marcha. Dada la cercanía a la frontera y la presencia de guerrilleros y narcotraficantes colombianos el Ejército habia reforzado el área creando una Fuerza de Tarea al mando del general de brigada Gonzalo García Ordoñez, en prevención de probable violencia en la zona. Al efecto los militares tenian instrucciones de prohibir e impedir manifestaciones.

Al llegar a Guasdualito Chávez y Dávila se alojaron con otros militares retirados que los acompañaban en el hotel Uribante donde sus nombres quedaron registrados. Luego visitaron a las autoridades civiles y militares de la ciudad solicitando permiso para realizar una concentración en la Plaza Bolívar. El permiso fue negado y ademas se les exigió que en aras de la paz y el orden publico se retiraran del pueblo. Al marcharse se perdió temporalmente la pista de Chavez.

Haiman El Troudi, uno de los pupilos de Chavez en el PSUV, en su libro “Historia de la Revolucion Bolivariana” en relación a ese paro civico dice cripticamente que “En Guasdualito en 1995 se produjo un alzamiento popular que, a pesar de no tener relacion organica con el MBR-200, reivindica la gesta de los militares patriotas”. Obviamente Chavez era uno de los “militares patriotas” y no se debía hacer alusión al MBR-200.

Al dia siguiente de la partida de Chavez de Guasdualito la inteligencia del Ejercito colombiano reportó al Ejercito venezolano que Chavez habia pasado ilegalmente la frontera siendo avistado en la población fronteriza de Arauca. El reporte fue originado por el para entonces coronel Mario Montoya un brillante oficial quien años mas tarde fue comandante del Ejercito colombiano siendo responsable por la direccion del asalto al campamento de Raul Reyes en Ecuador.

Que carajos hacía Chavez visitando ilegalmente la ciudad de Arauca en Colombia?. Lo que pasó a partir de alli constituye el verdadero misterio de lo ocurrido en la Masacre de Cararabo. Mañana domingo terminaré de relatar esta apasionante historia. Estos artículos son apenas un resúmen de un artículo de mi futuro libro del cual hablaré mas adelante. Si alguien tiene información sobre estos hechos por favor comunicarse conmigo.

genpenaloza@gmail.com @genpenaloza

CHAVEZ Y LA NARCOGUERRILLA COLOMBIANA (I) 0

may11

Gen Carlos Peñaloza

Este es el primero de una serie de tres artículos sobre los orígenes de la conexión del presidente venezolano con las FARC_ELN. Uno de los hitos de esta peligrosa relación fue la Masacre de Cararabo. Este tema se ha vuelto a poner de moda debido al rol que allí jugó el magistrado Eladio Aponte Aponte. Este relato es un resúmen de un capítulo de mi futuro libro sobre la injerencia de Fidel en Iberoamericana que publicaré pronto.

La matanza de Cararabo ocurrió la noche del 25 de febrero de 1995 en el Puesto Fluvial “AF. Manuel Echeverría” de la Infantería de Marina venezolana. Esa noche esta pequeña guarnición ubicada en la frontera con el Departamento del Vichada en Colombia sufrió 8 bajas. El vesánico asalto que incluyó el descuartizamiento de los cadáveres fue ejecutado por una compañía de unos cien hombres del frente Domingo Lain del ELN. Las autoridades pudieron establecer que la unidad atacante estuvo comandada por el teniente Francisco Leon Paolini, desertor de la Guardia Nacional de Venezuela. La averiguación sumarial sobre el ataque nocturno al puesto militar fue cerrada prontamente por el gobierno del presidente Rafael Caldera. Como fiscal ad-hoc una mano invisible designó prestamente al maleable coronel Eladio Aponte Aponte para conocer del caso en calidad de Fiscal Militar, sin tener jurisdicción sobre el mismo. Este funcionario venal condujo una rápida investigación instruyendo un expediente que excluyó la mención de la presencia de Hugo Chavez a pocos kilómetros del sitio del suceso, poco antes que ocurrieran los hechos.

Aponte cumplió su misión, Chavez no apareció en el expediente y el informe sobre los hechos se extravió en los callejones oscuros de la burocracia. El caso se engavetó sin investigar a fondo las denuncias de la presencia en el área del teniente coronel retirado. En ese momento tenía apenas un año de haber salido de la cárcel sobreseido por el presidente Caldera, estaba reconstruyendo el MBR-200 promoviendo la abstención electoral mientras predicaba el posible uso de la fuerza para tomar el poder. Algunos políticos poderosos, incluyendo al Presidente de Venezuela y al propio jefe golpista, tenían razones para que su nombre no apareciera en el informe de la averiguación sumarial. Para evitar lectores indeseados este documento se clasificó como supersecreto convirtiéndose en un misterio. Las declaraciones recientes del magistrado Eladio Aponte Aponte han abierto la caja de Pandora de los casos que conoció. Este hecho me ha dado oportunidad para hacer una investigación de lo ocurrido para tratar de aclarar cual fue el papel que jugó Chavez en esa oportunidad.

Hugo Chavez

A partir del golpe de Estado del 4F Hugo Chavez se convirtió paradojicamente en una estrella politica rutilante por haberse alzado, violando su juramento a la Constitución Nacional. Esto sólo puede pasar en Venezuela, porque como dijo Bolivar, “Venezuela es un cuartel.” Prueba de ello es que desde la independencia el pais ha sido dominado por la institucion castrense. Los militares han gobernado por mas del 70% del tiempo trascurrido desde entonces y el pueblo mansamente lo ha permitido.

El dia de la insurreccion el expresidente Rafael Caldera, quien toda su vida fue un politico ambicioso, reverdeció sus laureles justificando en un breve discurso el coup d’etat en un acto de oportunismo político. Esa declaración le abrió el camino a su segundo mandato. Aunque Chavez fue a parar a la cárcel, su lugar de encierro se transformó en un santuario de peregrinación. El paracaidista se convirtió en un activo politico muy valioso, aunque su inclinación ideológica era un enigma. Para los venezolanos mas humildes que esperan la llegada de un mesías uniformado que los lleve a la tierra prometida, Chavez lucía como la última edición de ese roñoso arquetipo.

Luego del golpe la popularidad de Chavez fue en aumento. Su carisma y potencial politico era evidente. El paracaidista habia leído bien el sentir nacional que en forma miope veía en la corrupción la causa principal de la postración del pais, obviando la influencia del deprimido precio del petróleo en la situación. Al mismo tiempo el militar no había entendido que el país quería un cambio pacifico. Desde la carcel siguió predicando la necesidad del uso de la violencia para tomar el poder. Para las elecciones de 1993 todos los candidatos manifestaron que dejarian en libertad a los golpistas. Para diciembre de ese año la gran mayoría de los detenidos por la revuelta estaban en libres y reinsertados en los cuarteles luego que sus causas fueron sobreseidas por Carlos Andres Perez y Ramon J. Velazquez. Esos golpistas estaban libres, pero no arrepentidos y Yare se convirtió en la Meca de un nuevo culto.

En diciembre del 93 solo quedaban detenidos los líderes del movimiento MBR-200: Hugo Chavez Frias, Francisco Arias Cardenas, Jesus Urdaneta Hernadez , Joel Acosta Chirinos y Miguel Ortiz Contreras. Aunque en teoría este era un grupo de iguales, gracias a su “Por ahora” en TV, Chavez se habia convertido en el lider máximo. Mientras en la calle la opinión pública clamaba por su libertad, en la cárcel Chavez habia convertido el 4F en el equivalente venezolanodel asalto al Cuartel Moncada de Fidel. La mayoría consideraba que habian violado la ley, pero como dijo Oswaldo Alvarez Paz “no tenian duda de la rectitud de sus propositos”. Para la oposición Chavez era un blanco apetitoso. Dirigentes de todo el espectro ideológico empezaron a acercársele para tratar de captarlo y capitalizar su potencial político. Antes de la toma de posesión de Caldera el expresidente Luis Herrera manifestó creer que Chavez al salir en libertad iba a fundar un partido.

Rafael Caldera

En las elecciones del 93 Caldera triunfó apoyado por Convergencia que fue un movimiento político de carácter aluvional. Este partido conocido popularmente como “el chiripero” estuvo conformado por un popurrí de grupos, muchos de los cuales eran liderados por jefes de la izquierda guerrillera pacificada. Al triunfar la primera acción del presidente electo fue pulsar el sentir militar sobre la liberacion de los cinco lideres insurrectos. Estando en situación de retiro en enero de 1994 fui invitado a un desayuno con Caldera en su casa en Tinajero. A ese convite asistieron el general Rubén Rojas Perez, el Dr. Fernando Egaña y el Dr Jose Antonio Rodriguez. El presidente me preguntó que opinaba sobre el tema a lo cual respondí que los presos debían ser condenados y luego dados de baja y dejados en libertad. Caldera indicó que eso significaría inhabilitarlos politicamente, a lo cual respondí que ellos habian cometido un grave delito que debia sancionarse. Tambien acoté que la inhabilitacion política era aplicable solo durante el tiempo de la condena. No creo haber sido el primero, ni la única persona en darle este consejo al Jefe de Estado. Terminado el desayuno me retiré pensando que el Presidente se inclinaba por el sobreseimiento, aunque no lo dijo expresamente. En ese momento intuí que tras esa decisión había un interés politico. Chavez era una mercancía electoral muy codiciada no solo por los caciques politicos locales sino tambien por Fidel Castro quien sufría el período especial luego del colapso sovietico. Como militar sabía que Fidel tenía un gran plan que solo podría desarrollar teniendo acceso a los petrodólares venezolanos.

En febrero del 94 Caldera asumió su segundo mandato y en marzo otorgó el sobreseimiento a los lideres del alzamiento. Al salir en libertad Chavez se dedico a reorganizar el MBR 200 como su brazo político civico militar manteniendo abierta la posibilidad de un nuevo golpe de estado. Durante esta época se produjeron varios robos de armas a unidades militares que fueron atribuidos al MBR 200 para fortalecer su arsenal de combate. Paralelamente Chavez se dedicó a predicar la abstencion electoral. Entretanto en la Habana Fidel seguia paso a paso sus movimientos.

Fidel Castro

El 13 de diciembre de 1994 Chavez viaja a La Habana atendiendo una oferta hecha por el embajador German Sanchez Otero para disertar sobre Bolívar en la Universidad de La Habana. Esta invitación encubría la verdadera razón de la visita. Fidel tenia un plan para controlar a Venezuela como paso inicial de un proyecto de expansión de su proyecto iberoamericano. Para ejecutarlo necesitaba captar al popular golpista que lucía como un presidente en potencia. El sabía que Chavez habia sido infiltrado por Douglas Bravo, pero que a raíz del golpe del 4F habia ocurrido una ruptura con el jefe guerrillero. Ahora era el momento de atraerlo y vengarse de los desaires que le hizo Bravo en 1966.

Al aterrizar en el aeropuerto Jose Martí de La Habana el vuelo de VIASA en que venia el invitado especial, el piloto recibió intrucciones de colocar la nave frente a la rampa presidencial. Al abrirse la puerta del avión un funcionario de la cancillería cubana solicitó al Tte.Coronel Hugo Chavez y lo acompañó a tierra. Al bajar la escalerilla lo esperaba emocionado Fidel Castro con el alto mando del gobierno revolucionario y una multitud de periodistas y fotografos. Una vez frente a frente por primera vez Fidel lo abraza fuertemente estableciendo una poderosa corriente de empatía. Chávez impactado por el gesto confesó a los periodistas Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez: “recuerdo su abrazo y sobre todo su mirada que me traspasaba y que veía más allá de mí mismo”. A partir de ese momento el golpista quedo hipnotizado por el cubano y deslumbrado dejó de pensar por si mismo, convirtiendose en un títere de Fidel.

La invitación de Fidel no era desinteresada. Cuba estaba en medio del terrible “período especial” de recesión economica que se inició antes del colapso soviético en 1991. A finales de los años 80 la reducción del subsidio del Kremlin y el fracaso de los planes agrícolas y pecuarios del régimen había causado desabastecimiento. Al llegar Chavez por primera vez a Cuba la isla necesitaba desesperadamente ayuda. El paracaidista venezolano constituía una tabla de salvacion. Su popularidad era inmensa y su potencial para llegar a convertirse en presidente no era deleznable. Para Fidel seducir a Chavez era una cuestion de vida o muerte. Debido a la crisis economica Fidel habia empezado a desarrollar el turismo como fuente de ingresos con inversionistas europeos. Esta nueva fuente de divisas no era suficiente para satisfacer las necesidades de la isla y menos para acometer los planes de expansion geopolitica de Fidel. En ese momento la posibilidad de una hambruna titilaba en el horizonte.

Para generar los recursos adicionales necesarios para mantenerse en el poder, Fidel empezó a desarrollar operaciones encubiertas con la guerrilla colombiana que se habia apoderado del negocio de la cocaina. Pronto Fidel a traves de sus lugartenientes se convirtió en un gran jefe de cartel al permitir que el territorio cubano sirviera de santuario y trampolín del flujo de estupefacientes hacia Europa y los Estados Unidos. Estas operaciones secretas fueron diseñadas de tal manera que su responsabilidad no fuese rastreada ni probada para evitar sanciones internacionales. De esta manera furtiva Cuba se fue convirtiendo en un narco Estado. Fidel justificaba sus acciones con la mentira piadosa que para el la droga era un arma mas de la lucha contra el imperio.

Para gerenciar la nueva fuente de ingresos Fidel estableció con un grupo de militares de su mayor confianza un equipo ultrasecreto encabezado por el general Arnaldo Ochoa. Este grupo entró en contacto con las guerrillas colombianas iniciando un activo tráfico que generaba mas divisas que el turismo. El negocio de los estupefacientes ademas de abundante flujo de caja engendra corrupción y problemas morales de todo tipo. En 1989 Fidel se enteró que Ochoa y otros miembros de la banda estaban desviando fondos para su uso propio. Lo peor era que dado su prestigio militar el general Ochoa se estaba convirtiendo en una alternativa de poder en Cuba y esto era inaceptable.

Para entonces la DEA investigaba el aumento del flujo de drogas en la región y ponía su lupa sobre Cuba. Para despistar a los investigadores y eliminar un peligroso rival Castro ordenó la detención de Ochoa y sus lugartenientes. Pese a sus vehementes votos de fidelidad Fidel decidió en forma sumaria acusarlos de narcotraficantes procediendo a fusilarlos como chivos expiatorios. De esa manera reafirmó su liderato interno y se desmarcó del negocio de los estupefacientes dando a entender que el no formaba parate de la banda. Simultaneamente hizo ver al resto de la organización clandestina que castigaría con la muerte a los corruptos. Al hacer hacerlo mostraba al mundo que actuaba con energía y dureza contra los carteles de la droga. Entretanto Castro en forma solapada y discreta continuó en forma encubierta sus relaciones con las guerrillas colombianas para el suministro de la droga. Probablemente debe haber recomendado a su nuevo discípulo venezolano que para recabar fondos y recabar armas debía refrescar sus viejos contactos en la frontera llanera. Ese fue el inicio de una oscura relación cuyo relato continuará mañana.

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Quien era Wilmer Moreno? (Abril 28, 2012) 0

abr28

*** El autor de este artículo, General de División ® Carlos Julio Peñaloza, siendo Comandante del Ejercito detectó en 1989 una conspiración de jóvenes oficiales entre los que se encontraba Hugo Chávez procediendo a detenerlos. El presidente Carlos Andres Pérez siguiendo el consejo de algunos de sus ministros y generales cercanos ordeno dejarlos en libertad y no interferir en sus carreras a menos que se comprobaran los hechos. Desde entonces ha seguido paso a paso el desarrollo profesional de cada uno de los miembros del grupo golpista. El asesinato del general Wilmer Moreno llevó a Peñaloza a relatar lo que su paciente labor de seguimiento le hace presumir podría conformar una notitia criminis.

EL pasado 19 de abril fue asesinado a balazos en Barcelona el general de brigada (Ej.) Wilmer Moreno. Este crimen fue un ajusticiamiento similar al del Capitán Jesús Aguilarte Gámez. Además de las semejanzas en el modus operandi de los criminales, hay otras analogías escalofriantes. Ambos eran miembros de la logia golpista de Chávez, formaban parte de su círculo más cercano y habían sido señalados como sospechosos de participar en el tráfico de estupefacientes. Visto el modus operandi y conocido el entorno que rodea a estos hechos, es evidente que estamos ante el inicio de una guerra entre bandas rivales de traficantes de drogas. Moreno, al igual que Aguilarte, fue escogido como blanco para intimidar a los rivales y obligarlos a retirarse del negocio. Estos casos son ejemplos gráficos de cómo se están batiendo los carteles cívico militares de la droga por el botín venezolano.

LA CARRERA DE WILMER MORENO

Wilmer Moreno ingresó a la Academia Militar en 1972, un año después de Hugo Chávez. Desde su llegada a la Academia, Wilmer se convirtió en un “pupilo” de Hugo. Entre los militares esto significa que era uno de sus protegidos favoritos. Moreno fue uno de los primeros reclutas que captó Chávez para su naciente logia golpista. Wilmer retribuyó este apoyo con una lealtad absoluta. Al graduarse, Chávez fue enviado al Batallón de Cazadores Cedeño en Cumaná. Al año siguiente se le unió en esa unidad el sub teniente Wilmer Moreno. En 1977 ambos oficiales fueron enviados con una compañía a combatir la guerrilla del frente “Américo Silva” de Bandera Roja que accionaba en el área comprendida entre Cantaura y Aragua de Barcelona. En esa operación también participó una compañía del Batallón José Laurencio Silva. Antes de iniciar el patrullaje los oficiales de ambas unidades fueron reunidos para impartirles instrucciones. Durante el rastreo un pelotón del batallón Silva fue emboscado en un sitio denominado “La Gloria”, cerca de Aragua de Barcelona. En esa celada murieron 6 soldados del batallón Silva. Extrañamente las tropas del batallón Cedeño no sufrieron a bajas.

Dadas las características de esta celada, el oficial de inteligencia de la brigada de cazadores sospechó que había ocurrido una filtración de información. En una investigación realizada el teniente coronel Murga Cabrices señaló como sospechosos de la delación de la ruta de patrullaje a los subtenientes Chávez y Moreno. La DIM los investigó, pero no pudo conseguir pruebas concluyentes aparte de un contacto circunstancial de Moreno con algunos guerrilleros pacificados de Bandera Roja. Dado que no había pruebas los oficiales indiciados continuaron su carrera. Debido a las sospechas existentes, al Subteniente Chávez su comando le aplicó una baja calificación que lo llevo a ascender entre los últimos de la promoción. Pese a esta mala evaluación fue enviado al ascender a teniente, como oficial de planta de la Academia Militar. Los cargos en la Academia generalmente son asignados a oficiales que ocupan las primeras posiciones en el orden de mérito.

De allí en adelante los dos tenientes hicieron carrera separadamente, pero mantuvieron una relación cercana. Luego que el general Carlos Peñaloza, siendo Comandante del Ejército, detuvo a Chávez en 1989 acusándolo de conspirador, la logia recibió instrucciones de pasar a baja silueta hasta que se enfriara su caso. En esa oportunidad, el entonces mayor Wilmer Moreno fue enviado a España a realizar curso de Estado Mayor. Pasaron los años y Moreno se hizo “pupilo” del general Rubén Rojas Pérez. Cuando Chávez gana las elecciones en diciembre de 1998, Wilmer trata de volver al redil, pero se consigue con resistencias de los golpistas compañeros de Chávez que lo acusan de “traidor”. Pese a esta resistencia, al asumir la presidencia Chávez nombra a Moreno director de inteligencia del Ejército. En julio de 1999 Wilmer asciende a general de Brigada y está a la espera de su nombramiento como Jefe de la Casa Militar, o Comandante de la Guardia de Honor. Por presiones de su promoción, el presidente lo envía como subjefe de la DIM y luego Moreno fue enviado a Mérida como comandante de una brigada, decisión que lo molestó al punto que presentó su solicitud de baja. El primer mandatario logró convencerlo que aceptara el cargo ofreciéndole que sería el administrador del Plan Bolívar 2000 en su jurisdicción. Ante este jugoso caramelo, Wilmer acepta quedándose en esa ciudad hasta terminar su carrera en la ciudad de los caballeros en el 2006. Sin saberlo, este cargo le iba a costar años más tarde la vida, por algo tenebroso que se estaba cocinando en Valencia.

MAKLED
Desde antes de 1999 las FARC venían utilizando el territorio venezolano como trampolín para los envíos de droga a Europa y los EEUU. El triunfo de Chávez aceleró este proceso y algunos criminales emprendedores como Walid Makled que tenia su base de operaciones en Valencia se convirtieron en capos del narcotráfico. Makled tenía varias cartas poderosas a su favor, que le facilitaron su éxito. Entre sus amigos estaban el diputado Francisco Ameliach, un militar golpista y político muy cercano al presidente; su hermano Saúl Ameliach, el Presidente de Pequiven; el gobernador del Estado de Carabobo, General de la GNB Luis Felipe Acosta Carles; el Almirante Carlos Aniasi Turchio, Presidente del Puerto de Puerto Cabello; y el Coronel de la GNB Eladio Aponte Aponte, magistrado del Tribunal Supremo de Justicia. Makled era muy acaudalado y generoso con sus amigos.

Los favores de Makled eran retribuidos con apoyo político y militar. Esto le permitió comprar urea sin control al por mayor a Pequiven en El Palito y recibir en concesión galpones en el fondeadero de Puerto Cabello. Adicionalmente fue autorizado para movilizar libremente aviones y vehículos dentro del territorio nacional, sin ser inspeccionado por las autoridades. Con estas palancas en sus manos, le fue fácil construir un imperio de drogas convirtiéndose en el principal narcotraficante del país.

Los insumos de cocaína de Makled eran provistos por las FARC desde la zona de los llanos colombianos. Este negocio se potenció gracias a que podía ofrecer a cambio acceso ilimitado a la urea de Pequiven. Para facilitar su operación, tenía además contactos políticos y militares en Apure, Táchira y Amazonas donde había gobernadores militares chavistas como Aguilarte Gámez y Blanco La Cruz. La operación de Makled fue muy bien hasta el 2004, cuando los paramilitares de Salvatore Mancuso se desmovilizan en el Norte de Santander de Colombia. Al dejar el campo libre, las FARC y el ELN se ponen de acuerdo para controlar el tráfico de drogas desde Puerto Santander en Colombia, a Boca de Grita en Venezuela a través del puente La Unión. Para ello los dos grupos guerrilleros crean en la zona la temible banda de las Águilas Negras. Pronto esta banda entró en contacto con militares venezolanos dispuestos a recibir la droga en el puesto fronterizo del Ejército situado en el caserío de Orope, cercano a Puerto Santander. El puesto estaba a cargo de un pelotón del Batallón de Cazadores Vázquez, acantonado en la Fría a unos 50 Km de distancia. Esta región caía bajo la jurisdicción de la guarnición de Mérida, a cuyo mando estaba el General Wilmer Moreno. Esto marcó el inicio de la asociación de un pequeño grupo de oficiales del Ejército que se hicieron criminales participando en este turbio negocio.

Mérida era una zona de alivio para las FARC y el jefe de la guarnición era responsable por el control de estos ilegales, facilitando el contacto con los jefes guerrilleros colombianos. Esta ciudad queda a pocas horas de Orope y dado su clima pronto se convirtió en lugar favorito de descanso y recuperación para las FARC. Los altos jefes guerrilleros que iban a Mérida eran atendidos personalmente por Moreno. A través de esos contactos se enteró de las oportunidades que se presentaban para comercializar la cocaína producida en el Norte de Santander. A partir de allí Moreno presumiblemente empezó a jugar en Mérida, para el cartel del Ejército, el mismo papel que jugó el Capitán Aguilarte en San Fernando de Apure.

La operación de Orope se inicia en el 2004 al recibir el comando del Batallón Vázquez acantonado en La Fría, el Teniente Coronel Pedro Maggino Belici. Este oficial es compañero de promoción del teniente golpista Florencio Porras Echezuría quien para entonces era el gobernador de Mérida. Maggino fue pupilo en la Academia Militar del Mayor retirado Francisco Ameliach quien se graduó un año antes. También había sido edecán de la madre del presidente en Barinas y era un hombre de absoluta confianza. La operación era muy segura porque el modus operandi incluía la recepción de la droga en el puesto del Ejército en Orope y el transporte del alijo en vehículos militares hacia el centro del país desde donde se enviaba a Europa. La organización que controla esta operación es conocida popularmente como el “Cartel de los soles”.

Esta nueva ruta de penetración de la droga empezó siendo una pequeña operación. Poco a poco el volumen fue aumentando y ese flujo empezó a hacerle competencia al negocio del cartel de Makled que provenía de los llanos colombianos. Eventualmente esta interacción genero un conflicto entre ambas organizaciones criminales. A fin de quitarse de encima estos incómodos rivales, Makled decidió denunciar a la Guardia Nacional el cargamento recibido por el Ejército en Orope en noviembre del 2005. El chivato pensó que con su pitazo liquidaría esta operación rival. Esta jugada fue fatal para Makled, generando odio en el cartel rival.

MÉRIDA
Todo marchaba bien en la operación “Orope”, hasta que en octubre del 2005 Maggino fue relevado sorpresivamente de su comando y enviado a la Academia Militar. Poco después de la entrega del batallón, estaba prevista la llegada de un cargamento de droga a La Fría, y como el nuevo comandante del Batallón Vázquez no formaba parte del negocio, fue necesario traer a Maggino desde Caracas hasta La Fría para recibirlo.

El 18 de noviembre del 2005 pernoctaron en el hotel Stancia Suites de la Fría, cercano al Puesto de Orope, el Teniente Coronel Pedro José Maggino Belici, el Mayor Héctor López Velázquez y dos sujetos colombianos que iban a entregar un cargamento de droga. Maggino era bien conocido en el hotel ya que había sido comandante del Batallón Vázquez hasta el mes anterior. En una reunión privada en la habitación de Maggino se acordó que esa madrugada se haría la entrega en Orope y que un camión militar llevaría la carga a Puerto Cabello para embarcarla hacia Europa. Esa misma noche llegaron a Orope en un camión militar dos personas que no pertenecían a ese destacamento: el ST2 Ricardo Lacre plaza del Batallón de Comunicaciones Pedro Briceño Méndez quien estaba uniformado de campaña y Edgard Rincón Rangel, un chofer civil empleado en el Batallón Vázquez. Este conductor es primo del General Henry Rangel Silva y había sido chofer del Teniente Coronel Maggino cuando este fue comandante del Batallón Vázquez. El Batallón Briceño Méndez estaba encuadrado dentro del Regimiento de Comunicaciones del Ejército, que había sido comandado anteriormente por Rangel Silva. El oficial a cargo del puesto de Orope, el subteniente Andrés Barrios Conde, también formaba parte de la operación. El camión militar fue cargado con ayuda de las tropas de Orope y el conteo de las panelas fue supervisado por el Mayor López. En la madrugada salieron Lacre y el conductor Rincón transportando la droga hacia el centro del país. Para la tropa este procedimiento irregular ya era rutina.

En Carora los esperaba la Guardia Nacional que ya había sido alertada por Makled. Al ser detenido el camión, se decomisaron 2.262 Kg de cocaína. El celular del primo de Rangel Silva tenía varias llamadas recientes al mayor Héctor López Velázquez. Al ser interrogado, López reconoció haber pernoctado con Maggino en el Hotel Stancia Suites en La Fría la noche anterior al decomiso. La investigación permitió conocer los detalles de lo ocurrido esa noche incriminando al Tte. Coronel Maggino, al Mayor López y al Stte. Barrios.

La Guardia Nacional presentó su informe ante el tribunal correspondiente señalando a los indiciados en el caso. En el proceso Maggino fue reconocido por algunos de los empleados del hotel y la investigación determinó que su nivel de vida y el dinero en sus cuentas bancarias no era acorde con su salario. La defensa alegó que Maggino esa noche había estado en la población de Pam Pam en el Estado Trujillo y presentaron dos testigos. Además adujeron que el número de cédula que aparecía registrado en el hotel, no coincidía con el de Maggino y que su celular mostraba que él había estado ese día en Caracas.

El juez de la causa dictó orden de detención contra Edgar Rincón Rangel, Ricardo Lacre y Héctor López Velázquez y acusó a Maggino como colaborador en la comisión del delito. En marzo del 2006 se dictó auto de aprehensión contra este último oficial. En agosto de ese año la defensa solicitó abocamiento de la Sala de Casación Penal del TSJ. En ese momento entró en acción el Magistrado Aponte Aponte. Cuatro meses después, el TSJ declaró con lugar la solicitud de abocamiento, sustituyendo la medida de privación de libertad con una medida cautelar.
En abril del 2007 la defensa solicita sobreseimiento de la causa. Vistas las evidencias el Juez de Control designado por Aponte ordena el sobreseimiento dos semanas después. Luego de quedar en libertad junto con los demás indiciados, Maggino fue enviado al Brasil para dejarlo enfriar. Este oficial ascendió a coronel y tiene actualmente dos años de retardo para su ascenso a General. Se dice que ascenderá en julio de este año. No es descartable que los testigos de Maggino hayan sido falsos y que los hechos que no cargara su celular en La Fría y que haya dado una cédula falsa en el hotel, hayan sido planificados.

CLIVER ALCALA CORDONES

En agosto del 2007 fue transferido desde Maracaibo a Valencia el General Cliver Alcalá Cordones, quien había sido designado comandante de la Brigada Blindada. Este oficial se graduó en 1983 junto con el Capitán Aguilarte el ex gobernador de Apure que fue asesinado recientemente. Al igual que Wilmer Moreno, Henry Rangel Silva y Aguilarte, Cliver había pertenecido a la logia golpista de Chávez desde que era cadete y también era uno de sus “pupilos”. Este general tiene fama de ser “muy duro” y autoritario. Actualmente comanda la unidad más poderosa de la Fuerza Armada, la División Blindada, y se ha declarado públicamente “chavista”. En el Ejército algunos consideran que él es el “macho de la partida” y no disimula sus ansias de poder.

El nombramiento de Alcalá para Valencia fue precedido por un escándalo en el Zulia a raíz de la detención del comisario José Sánchez (a) Mazuco, quien era el jefe de seguridad en la gobernación de ese Estado. Alcalá, siendo comandante de la 11 Brigada de Infantería, con jurisdicción sobre la frontera con Colombia en el área del Catatumbo, había acusado a Mazuco por el asesinato de un agente de la DIM. El gobernador del Zulia, Manuel Rosales, respondió achacándole a Cliver de mantener contactos con las FARC. Posteriormente un juez nombrado por el magistrado Aponte Aponte como Presidente del Circuito Judicial Penal del Zulia dictó orden de captura a Mazuco. Al llegar a Valencia. Cliver se integró inicialmente al grupo de amigos de Makled, siendo conducido por Francisco Ameliach quien había sido su subalterno en la Academia Militar.
En esa época Chávez había empezado a estrechar las relaciones con las FARC, al punto que un grupo de altos jefes de esa guerrilla se instalaron secretamente en Fuerte Tiuna en Caracas, en la casa asignada al general Hugo Carvajal. Wilmer Moreno al pasar al retiro en el 2006 fue encargado por Henry Rangel Silva desde la DISIP, para controlar esta operación. Carvajal por su parte era el comisionado para coordinar con el comandante Grannobles las operaciones de las FARC en los llanos venezolanos.

Las oficinas de las FARC en Caracas quedaban en el bunker del mismo Fuerte. Para entonces se desarrollaba una guerra entre las FARC y el ELN por controlar el flujo de la droga a través de Guasdualito y San Fernando de Apure y en el Norte de Santander. Para resolver esta situación fue convocada una cumbre de paz en Caracas.

Al efecto hubo una reunión secreta en el 2007 a la que asistieron el presidente Hugo Chávez, el general Rangel Silva Director de la DISIP, el general Hugo Carvajal jefe de la DIM, el general Cliver Alcalá Jefe de la 11 Brigada de Infantería en el Zulia, el general retirado Wilmer Moreno, el CN Ramón Rodríguez Chacín quien se desempeñaba como embajador de Chávez ante las FARC, el comandante Iván Márquez de las FARC y el comandante Gavino del ELN. El objeto formal de la reunión era tratar lo referente al reconocimiento del estatus de beligerancia para las FARC-ELN, pero algunos de los asistentes aprovecharon para hablar de negocios.

Uno de los emails que aparecieron en las computadoras decomisadas al jefe de las FARC Raúl Reyes en Ecuador, reveló que Márquez informó a Reyes sobre esa reunión, y afirmó que habían hecho contacto con cinco generales importantes y que todo marchaba de acuerdo a lo previsto en el plan estratégico que ellos habían diseñado. El plan estratégico de las FARC-ELN no se refería solo al reconocimiento de la beligerancia de las FARC, sino que incluía involucrar al Ejército venezolano otra vez en el negocio de la droga a través de Orope, ruta que se había cerrado luego de la captura de Maggino.

Durante su permanencia en el bunker de Fuerte Tiuna, los jefes de las FARC-ELN y sus protectores cerraron pingues negocios. En esa reunión se consolidó la ruta de la cocaína vía Apure con Aguilarte actuando como bisagra en San Fernando y Makled como capo de ese cartel. Además se acordó reactivar la ruta de Orope y del sur del Lago de Maracaibo y darle al nuevo Cartel acceso a la urea de Pequiven, a los galpones de Puerto Cabello y facilidades en los principales aeropuertos. Esa cumbre sirvió para corromper aun más a algunos militares venezolanos.

Cuando Makled se enteró que el cartel rival iba a ser reactivado, montó en cólera y juró vengarse. Pronto entró en roce con Cliver quien lo acusó de narcotraficante. En el 2008 la policía descubrió un alijo de 400 kilos de cocaína en la Finca “El Rosario” de Tocuyito propiedad de Makled. El árabe-venezolano al ser detenido acusó a Cliver de haberle sembrado esa droga y lo amenazó diciendo que “se iba a convertir en su sombra hasta verlo preso.” A partir de ese momento Cliver apareció en el radar de la DEA. Según Makled esa droga había sido transportada por la DIM desde Apure hasta Tocuyito. Este hecho decretó la pena de muerte del Capitán Aguilarte. Recientemente, Aponte confesó que tanto la condena de Mazuco, como la de Makled, fueron montajes que le fueron ordenados desde “arriba”.

A comienzos del 2008, el Presidente Chávez proclama ante la Asamblea Nacional que debía dársele estatus de beligerante a las guerrillas colombianas. Simultáneamente se reactivan las rutas de la droga a través de Orope y del Catatumbo y empiezan a circular acusaciones contra el gobernador de Apure. En el 2011 el gobierno presionó a Aguilarte, obligándolo a renunciar. Al salir de la gobernación, Aguilarte se acercó a Wilmer Moreno tratando de tener acceso al cartel rival de Makled. En estas actividades se le encarga una misión en Cuba donde es detectado por el G2 cubano, por lo que regresó a Venezuela, donde fue asesinado. En su remplazo es enviado a La Habana el General Hugo Carvajal. El ex jefe de la DIM había sido anunciado como jefe de un futuro Ministerio de Inteligencia, que misteriosamente fue eliminado antes de iniciar sus funciones. Ahora el General Wilmer Moreno ha sido ejecutado por unos sicarios.

Los sucesos que están ocurriendo presagian graves peligros para Venezuela. Todo indica que la guerra entre los carteles de la droga venezolanos, está en marcha y que probablemente continuará. Queda poca duda de que el Estado ha sido secuestrado por una pandilla cívico militar de narcotraficantes. El Presidente Chavez debe recapacitar y tomar medidas drásticas para evitar una metástasis moral en el país que nos puede conducir a un abismo. El amancebamiento con las FARC ha engendrado corrupción convirtiendo algunos de sus centauros en narcotraficantes. De seguir por ese despeñadero tendré que escribir un articulo titulado “Quien era Venezuela”. Para evitar ese aciago destino el próximo 7 de octubre debemos unir esfuerzos para salvar a nuestra patria. Venezuela esta en grave peligro. Es la patria carajo!!

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QUIEN ES ELADIO APONTE? 4/19/12 0

abr19

***La historia de un juez que sabe demasiado y que decidió entregarse al enemigo –Estados Unidos- antes que sufrir la misma suerte que Danilo Anderson.
Eladio Aponte Aponte está haciendo todo lo posible para no terminar en el paredón como el general cubano Arnaldo Ochoa, prominente general cubano fusilado en 1989 al ser acusado de traición por Fidel Castro, pese a contar con un palmarés impresionante. Los dos fueron acusados de tráfico de drogas, pero Aponte prefirió entregarse a la DEA al enterarse que Fidel lo había condenado a correr la misma suerte. Estamos ante un ajuste de cuentas entre maleantes como en los tiempos de Al Capone.
Ochoa era veterano de la Sierra Maestra, donde se distinguió en combate como oficial subalterno. Con el correr del tiempo el prestigio de Ochoa lo hizo insoportable ante el ego y la paranoia del dictador cubano. El General tenía dos defectos letales: ser un general triunfante y conocer demasiados secretos del dictador cubano.
En 1989, Fidel le montó una “olla podrida” a Ochoa acusándolo de corrupción, tráfico de armas, diamantes, marfil y cocaína. Ochoa era una bomba ambulante y no debía hablar. Por ello tenía que morir siendo fue fusilado sumariamente llevándose sus secretos a la tumba.
Eladio Aponte es un modesto militar venezolano que jamás ha estado en combate pero ahora lucha por su vida. Antes de ir a la EFOFAC fue un conocido tirapiedras comunista en el Liceo Martin J. Sanabria de Valencia. Gracias a la activa organización de infiltración militar existente logro hacerse cadete. Se graduó de oficial y luego de abogado. A partir de alli empezó a comandar escritorios como un funcionario de la justicia militar. Pronto su currículo se vio salpicado por acusaciones de procesos judiciales amañados y sentencias ácidamente criticadas. Estas denuncias le dieron brillo ante los ojos de los narcotraficantes quienes vieron en él buen potencial para sus negocios. En los años 80, estando en Valencia como juez militar en esa guarnición, entró en contacto con el cartel de la droga regentado por un grupo de “prósperos” comerciante árabes valencianos, quienes debían su bonanza a la droga y al lavado de dinero. Para ellos la protección militar era indispensable y estaban dispuestos a pagar. Pronto el general de brigada (GNB) Luis Felipe Acosta Carlés, gobernador del Estado Carabobo, y el general de brigada (Ej) Cliver Alcalá Cordones, comandante de la Brigada Blindada, se unieron a ese combo junto con Aponte. Con el tiempo, la luna de miel entre los generales finalizó. Aponte, por ser de la Guardia, se cuadró con el ex gobernador de Carabobo y con Makled. Para entonces la mafia en el Ejercito había decidido saltar a Makled y tomar directamente el control de la operación. Entonces Makled decidió vengarse
En noviembre del 2005 llego la hora del desquite. Alguien alertó a la policía local y un camión cargado de cocaína de la banda rival a Makled fue capturado cerca del fuerte del Ejército de Carora. El chofer del vehículo resultó ser un conductor del Ejercito primo del general Henry Rangel Silva, entonces jefe del SEBIN. El general Alcalá alegando que Carora estaba dentro de su jurisdicción pidió que le enviaran al conductor detenido de nombre Héctor Rincón Rangel. Este individuo, junto con el camión que transportaba la droga y su respectivo cargamento fue enviado a Valencia y nunca mas se supo del cargamento. Posteriormente los presos fueron dejados en libertad en un juicio en el cual Aponte fungió de juez cediendo a presiones de muerte. Los complicados en el Ejercito sabiendo que lo ocurrido se debió a una delación decidieron vengarse. Posteriormente, cerca de El Sombrero, aparecieron 1500 kg de cocaína en una finca de un amigo de Acosta Carles. Alcalá fue el acusador y relacionó a su rival Makled con el caso. Acosta respondió diciendo que Clíver se los había sembrado. La guerra de los narco soles había estallado públicamente, pero Chávez ocupado en otras cosas siguió apoyando a Aponte pese a los informes negativos de Alcalá.
En Valencia, Aponte y Acosta entablaron entrañable amistad con el narcotraficante Walid Makled. En los años siguientes Acosta empezó a otorgar favores al libanes a cambio de dólares, otorgándole entre otras menudencias sendos carnets que lo identificaban como comisionado de las dependencias que dirigía. Esta infracción leve se convierte en delito capital cuando se entregan ilegalmente credenciales a conocidos traficantes de drogas. Por allí comenzó Aponte a navegar el proceloso océano del comercio de estupefacientes, haciéndose parte del mismo al saber demasiado del espinoso tema.
En esas andanzas, el magistrado conquistó amistades poderosas y antagonistas muy peligrosos. Sus mecenas en el gobierno lo llevaron primero a convertirse en el fiscal militar implacable contra los conspiradores del golpe del 11 de abril y los militares de la Plaza Altamira. Estos “méritos” como Robespierre chavista lo catapultaron al Tribunal Supremo de Justicia sin reunir los requisitos mínimos para ese alto cargo. Al llegar al TSJ, la Doctora Luisa Estela Morales lo nombró presidente de los Circuitos Judiciales Penales de Caracas, Zulia y Nueva Esparta. En ese cargo, empezó a cambiar jueces y dictar sentencias en casos de narcotraficantes del cartel liderado por Makled. Sus enemigos lo quieren bajo tierra, porque el lucrativo negocio de la cocaína es mortal y porque Aponte al igual que el general Ochoa, sabe demasiado.
Hace varios meses la inteligencia norteamericana se enteró que el G2 cubano había descubierto en el puerto de La Habana un gigantesco cargamento de cocaína en las bodegas de un supuesto buque tipo “Tango” de la Armada venezolana. Al verificar el fondeadero de esos buques en Puerto Cabello, se confirmó que faltaba uno y los satélites lo detectaron en Cuba. Fidel había tomado personalmente cartas en el asunto porque no había sido informado previamente y se preocupó al enterarse que el Capitán venezolano Jesús Aguilarte Gámez era el contacto del cargamento en Cuba. Secretamente envió esta información a Venezuela, exigiendo investigar el hecho. Las averiguaciones indicaron que entre los sospechosos por el affaire del buque estaba Aponte, aunque no era el único ni el más importante. Pronto llegó la orden sumaria: el magistrado debía salir de juego. Hacía falta un chivo expiatorio. De inmediato, se instaló el Consejo Moral Republicano para conocer el caso y se encontró culpable al indiciado por el delito “trivial” de entregar un carnet. Las drogas no se mencionaron. Rápidamente, la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad la remoción del magistrado, haciendo innecesario el antejuicio de mérito. La Fiscala General Luisa Ortega Díaz velozmente anunció el inicio de las averiguaciones de rigor y la justicia revolucionaria comenzó la marcha para “fusilar moralmente” a Aponte, haciéndole perder credibilidad a sus delaciones.
En el proceso Aguilarte fue llamado a Venezuela, siendo asesinado en Maracay. En su remplazo fue enviado el general Hugo Carvajal (a) El Pollo, el ex jefe de la DIM. Tras bastidores quedaba toda la inmundicia del barco sorprendido in fraganti en La Habana y otras menudencias donde Aponte era apenas un humilde miembro del reparto. Al destituirlo, el Consejo entregó a Chávez la cabeza del supuesto infractor, dejando impunes a los “grandes” tras bastidores. Lo único que faltaba en esta tragicomedia era acusar a Aponte de traidor. A los creadores de esta habilidosa jugada les salió el tiro por la culata.
Ante esta acción Aponte presenta su renuncia al TSJ, pero su jugada no es aceptada. Al verse perseguido, decidió huir a Costa Rica para salvar su vida. Allí, cuando estaba a punto de ser secuestrado por un grupo integrado por miembros del G2 cubano y militares venezolanos, el fugitivo resolvió entregarse a la DEA antes que lo mataran. Algún día conoceremos el resto de la historia. Por ahora, al menos sabemos la clase de criminales que este régimen oprobioso ha puesto a dirigir la justicia y la forma como ilegalmente la manipula. Como diría Fidel, “la justicia tarda, ¡pero llega!”

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LA HISTORIA DEL 11 DE ABRIL (11/4/2012) 0

abr15

Gen Carlos Peñaloza

*** José Vicente Rangel tuvo conocimiento con anticipación de la conspiración movida por Isaac Pérez Recao e informó a Chávez. Fidel Castro actuando como agente provocador recomendó dejarla andar y convertirla en una gran trampa en la cual cayeran los militares golpistas. El plan de Fidel estuvo a punto de fracasar cuando el general Rosendo se negó a poner en marcha el Plan Ávila y García Carneiro no detuvo a los generales implicados, pero se reactivó cuando Carmona excluyó del nuevo gobierno al Ejército, lo cual le hizo perder la adhesión de los generales Vásquez Velasco y Baduel. A continuación presento un fragmento del capítulo correspondiente al 11 de Abril que forma parte de un libro que publicaré pronto.

Tradicionalmente los golpes son dados por un pequeño grupo de militares y civiles conspiradores que tratan de derribar al presidente en ejercicio, mediante el uso de la fuerza. Sin embargo, el uso de la fuerza no es la característica obligada ni definitoria de un coup d’état. Hay formas más sutiles. Estas técnicas van más allá de las elementales planteadas por Curzio Malaparte. Los golpes secos son una especie de golpismo avanzado. Por Ej. Hugo Chávez tiene 13 años dando un golpe seco contra la Constitución Nacional, en cámara lenta. Paso a paso se ha ido apoderando ilegalmente de todos los poderes del Estado, sin usar la violencia. Si se mantiene como Jefe de Estado más allá de este año tendrá más poder que Juan Vicente Gómez. Él será la Constitución, controlará todos los poderes y se convertirá en el dueño de Venezuela. Mediante este acto de prestidigitación Venezuela se hará un país comunista sin que en la Constitución aparezcan las palabras socialismo ni comunismo.

El 11 de abril del 2002 se inició una cadena de eventos que fueron eslabones de un golpe seco diseñado para sacar a Chávez del poder. Los golpistas respondieron a una provocación creada aviesamente por Chávez para terminar de barrer con los generales y otros oficiales que lo adversaban. Este golpe supuestamente dirigido por Pedro Carmona Estanga, fue derrotado fácilmente. Digo supuestamente porque Carmona el presidente de Fedecámaras fue el mascarón de proa de fuerzas que manejaban los hilos tras bastidores. El golpe logró un objetivo contrario al deseado por sus promotores. La derrota de la conspiración fortaleció el liderazgo de Chávez y le permitió acelerar el proceso revolucionario.

Un Joven Rambo

La tentativa fue aparentemente liderada por Isaac Pérez Recao, quien a la sazón tenía apenas 32 años. Este acaudalado empresario ha estudiado en Wharton School of Business, Harvard, Stamford, Yale y Oxford. Extrañamente, es además un hombre de acción, un personaje de extrema derecha experto en arnas, artes marciales e inteligencia, piloto de aviones y helicópteros y anticomunista acérrimo. Entre sus empresas estaba la petrolera VENOCO, más una empresa de venta de armas y una compañía de seguridad con centenares de hombres dotados con armas de fuego, dirigida por ex miembros del MOSAD.
Pérez Recao apoyó a Chávez para las elecciones de 1998. Su contacto con Chávez fue Vinicio De Sola, quien había sido cadete en los años sesenta y era el “Cicerón” el informante de José Vicente Rangel. Vinicio estuvo siempre en la cuerda floja infiltrando a militares conspiradores y reportando al Gobierno. Como Pérez Recao, era “perros de la guerra”.
En el 2002 se daban las condiciones para hacerse con el poder. Pérez Recao tenía una plan brillante para forzar la renuncia de Chávez. En ese tablero de ajedrez él seria el rey tras el telón. Su reina era Pedro Carmona. Sus torres, alfiles y caballos serían los poderosos que lo apoyaban. Los peones eran los generales. Se rodeó de un pequeño círculo de generales y coroneles sin mando de unidades, aunque dentro de los oficiales involucrados en el pronunciamiento había comandantes de tropa.
La idea era hacer renunciar al presidente mediante un vacío de poder. Técnicamente un vacío de poder no es un golpe. Adicionalmente está el proverbial artículo 350 que autoriza la rebelión ante violaciones de la Constitución, el mismo argumento que utilizó Chávez en el 92.

A sabiendas que era un joven desconocido, Pérez Recao decidió mantenerse en el trasfondo como organizador y financista, cerca del centro de la acción sirviendo de intermediario entre Carmona –quien era su empleado- y los “pesados” que financiaron la operación. Probablemente recibió apoyo de actores más poderosos.
A comienzos de abril del 2002 el Gobierno había infiltrado el movimiento. El ministro de la Defensa, José Vicente Rangel estaba enterado. Los planes incluían la convocatoria a una huelga general que culminaría en una gran marcha hacia Miraflores. Esa manifestación provocaría un desconocimiento de los jefes militares a Chávez, a quien exigirían la renuncia.
Fidel Castro vio en este plan de la oposición la oportunidad de montar una colosal trampa para apoderarse de PDVSA, purgar a los antichavistas de la Fuerza Armada, dejar fuera de juego a la CTV y dominar la calle. Para minimizar los riesgos algunos de los conspiradores más peligrosos del Ejército habían sido enviados por José Vicente Rangel al exterior, a cargos de escritorio o a sus casas. Entre los principales confabulados estaba el general de división Enrique Medina Gómez, quien había estaba en Washington. El general Rommel Fuenmayor fue designado en CAVIM y el general Ovidio Poggioli fue nombrado director del Aeropuerto de Maiquetía. Estas acciones aislaron a Pérez Recao del Ejército y lo obligaron a apoyarse en la Marina de Guerra. Su contacto era el contra almirante retirado Carlos Molina Tamayo. Este logró incorporar a la conjura al vice almirante Héctor Ramírez Pérez, Inspector General de la Armada. Los conspiradores estaban a la espera de un momento propicio. Fidel decidió brindarles la oportunidad conduciéndolos a una emboscada para aniquilarlos.

El plan de Fidel no se limitaba a abortar el golpe, sino sacarle el máximo provecho. El objetivo era apoderarse de PDVSA, detener a todos los generales y coroneles antichavistas que iban a quedar en evidencia. Era una jugada arriesgada, pero su ejecución le daría a Fidel el control total de PDVSA, la Fuerza Armada y la calle. Fidel creía contar con el general Manuel Rosendo, Jefe del Comando Unificado, para activar el Plan Ávila. Esta operación militar está diseñada para enfrentar disturbios graves del orden público en Caracas. En caso que algo fallara, con el Plan Ávila el presidente Chávez podría recuperar el control tenía otras cartas en la manga. Contaba con las tropas de la 3a División de Infantería acantonada en Fuerte Tiuna, cuyo comandante era el general García Carneiro. También controlaba a la Guardia Nacional por intermedio del general Belisario Landis. Ambos eran hombres de su mayor confianza. Era un riesgo calculado, pero Chávez confiaba en la infalibilidad de Fidel.

Hierve la olla
En las semanas precedentes al golpe la temperatura política de Venezuela había entrado en ebullición. Algunas decisiones de Chávez mostraban que tenía una clara intención de dar un violento giro hacia la izquierda. La promulgación de 49 leyes habilitantes y el despido por televisión de la gerencia de PDVSA fueron los catalizadores de un estallido popular en su contra. La necesidad de la salida del Chávez se convirtió en un tema público. Sin tapujos en la prensa y la radio se hablaba de la renuncia del primer mandatario. Varios generales, incluyendo a Guaicaipuro Lameda, Ovidio Poggioli y Carlos Molina Tamayo, pidieron abiertamente por TV que el presidente dimitiera.
La palabra golpe en Venezuela se había convertido en una grosería. Casi cuatro décadas de democracia habían creado rechazo a los golpes en un país de naturaleza golpista. Este escrúpulo hacía que una mayoría se opusiera a esta práctica, pero este era un golpe seco basado en un vacío de poder.
El 6 de abril, un reporte de inteligencia secreta norteamericano titulado “Se están dando las condiciones para un golpe en Venezuela” señala que facciones militares contrarias a Chávez están organizando un golpe contra el Presidente Chavez, posiblemente en ese mes. El plan contempla el arresto de Chávez y diez altos funcionarios. Para provocar la acción militar los conspiradores tratarán de aprovechar las manifestaciones que hará la Oposición. Este documento fue publicado recientemente por Wikileaks.

Fidel mueve los hilos
El plan de Fidel se inicia el 7 de abril del 2002. Ese día en el programa Aló presidente Chávez pitó offside para expulsar a los empleados rebeldes de PDVSA. Fue el detonador utilizado por Pérez Recao. Ese mismo día se decidió que Fedecámaras convocara a una huelga general que culminaría con una gran marcha. Pedro Carmona, presidente de Fedecámaras, estaba de visita en España y hubo que esperar su regreso el 9 de abril. Durante su visita a Madrid, Carmona tuvo tiempo de ordenar una banda presidencial para su toma de posesión.
La gran marcha conduciría a la batalla final el 11 de abril. Al final de la marcha con la gente frente a Miraflores el cuerpo de generales exigiría la renuncia del presidente. La fuerza solo se emplearía si Chávez se negaba a entregar el poder, lo cual sería prácticamente imposible dadas las circunstancias.
El 8 de abril Allan Brewer Carias, abogado de Pérez Recao, le presenta a Jorge Olavarría un borrador de los decretos que se pondrían en práctica luego de la renuncia del presidente. Olavarría cáusticamente opino que el documento era un bodrio. El coordinador de los asuntos legales de Pérez Recao era otro empleado suyo, el abogado Daniel Romero, quien había sido secretario privado de Carlos Andrés Pérez.
El Gobierno empezó a desarrollar su contragolpe. Ese mismo domingo Chávez, después de expulsar a la gente de PDVSA, reunió al Gabinete Ejecutivo y al Alto Mando Militar para oír una exposición sobre el Plan Ávila. Esa reunión fue seguida por un cónclave secreto de dirigentes chavistas duros incluyendo a José Nicolás Maduro, Cilia Flores, Ronald Blanco La Cruz e Isaías Rodríguez. El objetivo de esta reunión era planificar la defensa de los alrededores de Miraflores. Inicialmente la marcha sería enfrentada a varias cuadras de Miraflores por grupos armados civiles integrados por miembros de los círculos bolivarianos. Si seguían avanzando entrarían en acción los paramilitares al mando del alcalde Bernal. Finalmente las fuerzas del Plan Ávila entrarían a la avenida Urdaneta para dispersar y perseguir a los marchistas. Posteriormente el general García Carneiro recibió instrucciones para que con sus tropas apresara a los generales conspiradores que se iban a reunir el 11 de abril en la Comandancia General de Ejército para presentar un pronunciamiento pidiendo la renuncia de Chávez.
Tanto el plan de Pérez Recao como el de Fidel Castro, por diferentes razones contemplaban que el 11 de abril la marcha iría a Miraflores. Para Pérez Recao esa manifestación sería una medida disuasiva para obligar a Chávez a renunciar. Fidel estaba seguro que la marcha no tenía posibilidades de llegar a Miraflores porque tenía planes para aterrorizar a los marchistas con los círculos bolivarianos y francotiradores y luego rematar la tarea con la Guardia Nacional. El cubano necesitaba una confrontación que hiciera salir de sus cuevas a los jefes golpistas para agarrarlos infraganti. Además quería darle una lección a los marchistas para que no volvieran a manifestar más nunca.
Paralelamente se produce un confuso incidente relatado por Otto Neustadt, un corresponsal de CNN en Venezuela. Según él, antes de la marcha alguien le dijo “La marcha irá a Miraflores, habrá muertos y 25 generales desconocerán hoy el gobierno de Chávez y pedirán su renuncia”. Ese día Neustadt dice que fue convocado a grabar un pronunciamiento del vice almirante Ramírez Pérez antes de iniciarse los disparos en la Avenida Urdaneta. En el pronunciamiento grabado Ramírez dice que “Durante la marcha francotiradores estaban masacrando inocentes y seis personas han sido asesinadas y docenas heridas”. Según Neustadt el almirante le pidió que este anuncio debía hacerse más tarde, cuando la marcha estuviera llegando a Miraflores. Este testimonio de Neustadt fue considerado como una prueba de que el asesinatos de los marchistas había sido programado con anticipación. Posteriormente CNN revisó las grabaciones de Neustadt y confirmó que a la hora en que se realizó la grabación ya se había iniciado el enfrentamiento en la Avenida Urdaneta. Ante esta evidencia, Neustadt se vio obligado a desmentir su declaración.
Cuando FEDECAMARAS pide permiso para realizar la marcha el 11 de abril, se le concede de inmediato teniendo como punto de partida en Parque Cristal y terminando en PDVSA Chuao. Cuando empezó a verse el entusiasmo que estaba generando la marcha y ante las expectativas de que asistiría una gran multitud, el Comandante General del Ejército, general de división Efraín Vázquez Velazco, estableció contacto con algunos oficiales del Ejército que estaban en la conjura. El general Vásquez Velazco había estado renuente a unirse a la conspiración porque tenía información según la cual, si renunciaba el Presidente, el Alto Mando Militar seria destituido, incluyéndolo a él. Además sabía que el vice almirante Ramírez, quien era menos antiguo que él, era el candidato a Ministro de la Defensa. Finalmente se logró que el Comandante General del Ejërcito se plegara al movimiento.
Ese día desde la mañana un destacamento armado de la Guardia Nacional bloqueó las vías de salida del final de la marcha hacia el centro de la ciudad. Esas tropas estaban allí desde antes de iniciarse la marcha. En ese sitio la muchedumbre fue arengada desde un tribuna por Pedro Carmona, Carlos Ortega, el general Guaicaipuro Lameda _ex presidente de PDVSA- y el almirante retirado Carlos Molina Tamayo. Todos pidieron la restitución de la gerencia de PDVSA y la renuncia de Chávez. Para entonces ya el presidente tenía en su poder la renuncia de la Directiva de PDVSA encabezada por Gastón Parra Luzardo. Si él hubiera anunciado este hecho en ese momento la marcha no se hubiera dirigido a Miraflores. Pero el plan de Fidel necesitaba una confrontación para hacer salir a la luz pública a los generales conspiradores y detenerlos. Pronto se empezaron a oír voces entre el público: A Miraflores! A Miraflores!. Es factible que algunos de los que incitaban a ir a Miraflores hayan sido agentes de Fidel. Este coro se convirtió en una barahúnda y en ese momento el oficial que comandaba el puesto de bloqueo de la GNB recibió orden de levantarlo para dar paso al rio humano. Esa orden no salió del Comando de Operaciones de la Guardia. El general de división Alfonso Martínez, quien estaba al frente de esa institución dado que el Comandante General Landis había desaparecido, no la emitió. Esta disposición no vino por los canales de la línea de mando, sino por la “red alterna” de Tiburón (Chávez). Para Fidel la marcha debería acercarse a Miraflores donde él tenía preparada una sorpresa. Esta orden fue una invitación a los marchistas para dirigirse al centro de la ciudad. Ante el entusiasmo de la multitud y viéndose desbordado, Carlos Ortega, el presidente de la CTV, desde la tribuna también dijo ¡Vamos a Miraflores! Los demás líderes y la multitud lo siguieron enardecidos. El plan de Fidel estaba en marcha.
Cuando la gigantesca marcha empieza a desplazarse hacia el centro, Chávez ordena al Jefe del Comando Unificado, su gran amigo el general Manuel Rosendo, para que active el plan Ávila. Posteriormente Rosendo declaró haberle respondido al Presidente que no estaban dadas las condiciones para ejecutar el plan. A esto Chávez insistió diciendo “Vamos a echarles plomo a quienes quieren quitarme esa revolución que me ha costado tanto”. Rosendo enmudeció y Chávez cortó la comunicación pensando que su orden sería cumplida.

Cuando la marcha tomó rumbo a Miraflores los conspiradores se reunieron en la oficina de Reinaldo Cervini, cerca del Centro Lido, a grabar un pronunciamiento desconociendo al gobierno de Chávez. La idea era poner este video en el aire una vez que la marcha llegara a Miraflores. Posteriormente los generales le presentarían un ultimátum a Chávez desde la Comandancia General del Ejército en Fuerte Tiuna.

Antes de hacerse la grabación ya habían comenzado los disparos en los alrededores de Miraflores y había reportes de muertos y heridos. Por este motivo el coronel Julio Rodríguez Salas, quien estaba encargado de redactar el manifiesto, incluyó esta información en el texto que luego leyó Ramírez Pérez. A la grabación no fue invitado Vázquez Velazco porque Molina Tamayo había convencido a Pérez Recao que el Ministro de la Defensa fuera el vice almirante Ramírez. A Vázquez Velazco, como oficial más antiguo en el movimiento, le faltó carácter para reclamar el mando. Es elemental que para tomar el poder es indispensable el Ejército y siendo el Comandante de esa fuerza el oficial más antiguo, debía ser el Ministro de La Defensa. Este desaire fue crucial.
Cervini era un empresario de tendencia izquierdista, gran amigo del Ministro de la Defensa José Vicente Rangel. Es muy probable que Cervini haya informado a JVR que esta grabación se estaba realizando, pero el Gobierno no detuvo a estos oficiales a la espera de que se reuniera el grupo completo esa noche en la Comandancia del Ejército, para apresarlos a todos.

Rebelión de Rosendo
El plan de Fidel empezó a naufragar cuando el general Rosendo se niega a ordenar la ejecución del Plan Ávila. Cuando la marcha se acerca al Puente Llaguno los círculos bolivarianos inician el combate disparando armas cortas. Pronto el fuego es respondido por el lado contrario mientras que una multitud indefensa queda en medio del fuego cruzado. Entran en acción francotiradores y la mortandad empieza a aumentar.

Viendo que Rosendo no ejecuta el Plan Ávila, Chávez activa la red “Tiburón”. Esta es una red de radio VHF paralela no oficial que enlaza a los jefes militares chavistas con el presidente. Por esa vía el presidente (Tiburón 1) había ordenado al general Belisario Landis que levantara la barrera en PDVSA-Chuao para permitir que la marcha siguiera hacia el centro. Más tarde por ese canal da instrucciones a García Carneiro para movilizar tropas para proteger al palacio de Miraflores. García Carneiro ordena la salida del Batallón de vehículos blindados Ayala, pero solo una compañía obedece. Poco después esa unidad regresa al Fuerte Tiuna cumpliendo órdenes de su jefe directo. García Carneiro había sido desconocido y solo la Guardia Nacional pudo acudir en auxilio del presidente, logrando dispersar la manifestación.

Pese a que la paz volvió a la avenida Urdaneta, Chávez quedó expuesto en Miraflores donde solo contaba con el regimiento de la Guardia de Honor y con Jose Vicente Rangel y Lucas Rincon. Al caer la noche empezaron a llegar a Miraflores los mensajes de los generales que desconocían a Chavez en Fuerte Tiuna, los cuales se estaban concentrando en el Ministerio de la Defensa. En este grupo el oficial más antiguo era el vicealmirante Hector Rafael Ramírez Pérez, quien era Inspector de la Armada. Todos los demás generales presentes eran generales de brigada y contra almirantes. Los comandantes de Fuerza se habían mantenido leales al presidente, salvo el del Ejército, Efrain Vázquez Velazco, quien se mantenía neutral, molesto por la exigencia de los insubordinados de que el Presidente al renunciar destituyera a todo el Alto Mando Militar, incluyéndolo a él.

Chávez se mantuvo en el palacio siguiendo el consejo de JVR que no renunciara para forzar el golpe y a la espera que algunas unidades leales se opusieran al golpe, pero ninguna se manifiesta. La jugada propuesta por Fidel había fallado. Entretanto los generales no toman acciones para capturarlo, esperando por su renuncia que daría pie al vacío de poder.

Despues de las 11 de la noche Chavez envia al Ministerio de la Defensa al general en Jefe Lucas Rincón Romero, para tratar de mediar con los generales insubordinados, siendo desconocido. Al no ser obedecido se comunicó con Chávez en Miraflores informando lo que sucedía. Chávez llama a Fidel y este le dice que no se inmole y que está enviando un avión a recogerlo. Luego de esta conversación el caudillo empieza a negociar su renuncia pidiendo que se le garantice su seguridad física y se le permita salir del país. Después de medianoche envía vía FAX desde Miraflores los borradores de dos documentos de renuncia para que fueran considerados por los insurrectos. Los generales proponen que se integren estos dos documentos en uno solo. Chávez acepta la propuesta y pide el envío de un documento original para la firma. En ese momento se le exige a Lucas Rincón que anuncie por TV la renuncia, lo cual hace después de medianoche. Alli lee la famosa frase “Se le solicitó al señor presidente la renuncia de su cargo, la cual aceptó”. Chávez estaba listo para viajar a Cuba y planeaba irse de directamente desde Miraflores a Maiquetía. Entretanto, Pérez Recao, en Fuerte Tiuna, tenía otra idea.

Aparece Pérez Recao
Luego del anuncio de Lucas Rincón, el grupo de generales que había hecho el pronunciamiento se desplaza desde el Ministerio de la Defensa hacia la Comandancia General del Ejército, que queda en el mismo Fuerte Tiuna.
Como Chávez no llegaba se decide presentarle un ultimátum. Al efecto, después de media noche va a Miraflores una delegación de generales encabezados por el general de división Rafael Damiani Bustillos, de la Guardia Nacional, llevando una copia del documento final de renuncia. Este documento fue preparado por el coronel y abogado Julio Rodríguez Salas en la Comandancia del Ejército. Ese documento contemplaba la dimisión del presidente luego de destituir al vicepresidente y el gabinete ministerial. El general Damiani le hace ver al Presidente que era perentorio que firmara la renuncia y entregara su cargo ante el cuerpo de generales en la Comandancia General del Ejército.

Simultáneamente se hace saber al general Rosendo, quien se encontraba en Miraflores en una situación ambigua, que informara al Presidente que si no se presentaba en Fuerte Tiuna de inmediato, el palacio presidencial seria bombardeado y que ya había un avión cubano en la rampa 4 de Maiquetía esperando por él, su familia y sus funcionarios más allegados. Esta fue una medida de presión y no una amenaza física real. En ningún momento los generales insubordinados pensaron asesinar al Presidente, tal como lo atestigua su comportamiento en los días subsiguientes.

Desde antes de la llegada del presidente a Fuerte Tiuna, estaban reunidos a puertas cerradas en el despacho del Comandante General del Ejército general Vázquez Velazco el alto mando de los confabulados incluyendo al Dr. Pedro Carmona Estanga, Isaac Pérez Recao, Daniel Romero, el vice almirante Ramírez Pérez, los generales de división Medina Gómez, Rommel Fuenmayor, González González y García Ordoñez. Además estaban el general retirado Ovidio Poggioli y el contra almirante retirado Molina Tamayo. Es probable que en ese momento o antes de la reunión se haya discutido el tema de quien sería el futuro Ministro de La Defensa. La destitución del Alto Mando Militar había sido descartada, pero solo quedaría en su cargo el Comandante del Ejército.
En este cónclave secreto se decidió que Chávez debía ser detenido luego de firmar la renuncia. La voz cantante la llevó Daniel Romero cumpliendo instrucciones de Pérez Recao. Al final se comisionó a Vázquez Velasco para que anunciara al Presidente que quedaba bajo custodia de las Fuerzas Armadas. Al llegar Chávez a Fuerte Tiuna, Pérez Recao y Romero salieron del despacho del Comandante General y se integraron al grupo que venía del Ministerio de la Defensa. Estos oficiales fueron conducidos al salón de reuniones del Estado Mayor del Ejército. Entre ellos estaban los generales Rommel Fuenmayor, González González, Alfonso Martínez, Damiani Bustillos, Felipe Rodríguez, Bolívar Ramírez, García Ordoñez, etc. Al grupo se integró sigilosamente el general de división Jorge García Carneiro manifestando públicamente ser opositor a Chávez. Había además algunos militares retirados incluyendo el general de brigada Guaicaipuro Lameda y el teniente coronel retirado Francisco Arias Cárdenas.

Chávez en Fuerte Tiuna
Al llegar Chávez uniformado, acompañado por el Jefe de la Casa Militar -general de Brigada Vietri Pietri-, fue conducido a la sala de reuniones del Jefe del Estado Mayor. Alli habían unos veinticinco generales, pero además estaban presentes varios oficiales de menor rango incluyendo suboficiales. En esta tumultuosa Asamblea había unas 50 personas incluidos miembros del clero. Mientras esperaban la llegada del general Vázquez Velasco, Chávez aprovechó para dirigir unas palabras a la pequeña audiencia. Durante este periodo el Presidente fue tratado con respeto y consideración. Allí habló durante varios minutos hasta que hizo su entrada Vázquez Velasco. Carmona permaneció oculto en el despacho de Vásquez Velazco.

Vázquez Velazco planteó de inmediato que se había decidido “retener” al Presidente en lugar de dejarlo ir a Cuba como se había negociado previamente. Ante esta nueva situación Chávez decidió no firmar su renuncia ni la destitución del Vice Presidente y otros altos funcionarios, y empezó a hablar para explicar sus razones. Le salió al paso el general González González, quien le prohibió que siguiera exponiendo y le conminó a que se quitara el uniforme. En ropa civil fue conducido, casi al amanecer, por el coronel Julio Rodríguez Salas, a la Policía Militar en Fuerte Tiuna.

Al retirarse Chávez, Vázquez Velasco anuncio que Carmona sería el nuevo Presidente. En la mañana del 12 empezó la persecución contra los dirigentes chavistas en una forma reminiscente de las operaciones ordenadas por Pinochet en Chile. La embajada cubana fue rodeada por una turba que obligó al embajador a pedir ayuda al alcalde Enrique Capriles Radonski quien se apersonó en el lugar pero no logró aplacar a los exaltados. El odio chavista había generado un odio antichavista.

Errores de Carmona
Las primeras acciones de Carmona como Presidente no fueron conciliatorias. De un solo manotón eliminó todas las instituciones democráticas existentes creando una dictadura de derecha. Ese día por decreto se derogó la Constitución Nacional y fueron eliminadas la Corte Suprema, la Asamblea Nacional, las gobernaciones de los estados el CNE, etc. Es cierto que esas instituciones estaban ilegalmente en manos de chavistas, pero el procedimiento utilizado no fue el conveniente. Extrañamente, ni el general Vázquez Velasco ni Carlos Ortega el Presidente de la CTV recibieron cargos. Estos hechos alejaron a Ortega y a Vázquez. Con sus acciones dictatoriales Carmona hecho por tierra el golpe.

Esa misma tarde fue enviado Chavez en helicóptero a Turiamo donde pernoctó y envió un mensaje anunciando que no había renunciado. Al otro día fue llevado a La Orchila, pero el mensaje de la no renuncia llegó a manos del general Raúl Baduel en Maracay.
Ese mismo sábado 13 Carmona desayunó en el Palacio de Miraflores con el embajador norteamericano Charles Shapiro. Luego que este se marchó llegaron los grandes magnates de los medios incluyendo a Gustavo Cisneros de Venevision, Marcel Granier de Radio Caracas, Alberto Ravel de Globovision, Omar Camero de Televen, Miguel Henrique Otero de El Nacional y Andrés Mata de El Universal.
Esa noche Chávez redactó y firmó el documento reconociendo el abandono de su cargo en La Orchila. Este acto confirmó para algunos el vacío de poder, pero se había hecho estando el Presidente bajo custodia. Si lo hubiera firmado dentro de su libre albedrío esta renuncia formal hubiera confirmado el anuncio hecho por Lucas Rincón.

Al día siguiente, el país se dio cuenta de que se estaba instalando una dictadura de extrema derecha. Carmona pensó erradamente que los soldados lo apoyaban. Esto le dejó el campo libre a los leales a Chávez para reorganizarse, facilitándoles la recuperación del poder.

Esa tarde el general Baduel, en Maracay, al saber que Chávez no había renunciado, desconoció a Carmona, y el Comandante del Ejército, Vázquez Velasco, dio un giro de 180 grados. Fue el comienzo del fin de la tragicomedia del 11 de abril. El coronel Jesús Morao Cardona, de la Guardia de Honor de Chávez, había sido dejado ingenuamente en su cargo por el almirante Molina Tamayo. Cuando este se dio cuenta del error cometido apenas tuvo tiempo de alertar a los visitantes de Miraflores que evacuaran la sede del gobierno porque no podía garantizar su seguridad. Al final de esa mañana las tropas de Morao tomaron el Palacio de Miraflores sin hacer un disparo. La gente de Carmona tuvo que huir ignominiosamente. Entretanto en Maracay, Baduel organizaba una operación de rescate antes de que Chávez fuese enviado al extranjero. El rescate fue exitoso y Chávez fue llevado a Caracas donde llegó en la madrugada del 14 de abril.

El regreso de Chávez restableció la Constitución pero no la paz en Venezuela. El odio ya no tuvo muros de contención. El intento de golpe le permitió acelerar su revolución generando fisuras más profundas en el país. Pronto quedo en evidencia que el Presidente sabia con mucha anterioridad que el golpe estaba en marcha y lo dejó correr. A partir de ese momento Chavez se convirtio en la constitución.

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La muerte del Capitan Gobernador (4/4/12) 0

abr4

*** Considerado uno de los militares más cercanos a Chávez, con la muerte del capitán Aguilarte se entierran 23 expedientes por corrupción y todos los secretos que sabía sobre las relaciones con las FARC.

Hace poco más de un año fue obligado a renunciar como gobernador del estado Apure el capitán Jesús Aguilarte Gámez, compañero del actual Presidente de Venezuela en el golpe de Estado de 1992. La mano peluda que pergeñó aquella renuncia forzada no pudo ser más escueta: la misiva explicativa solo contenía 49 palabras que fueron suficientes para mentir diciendo que Aguilarte dejaba la Gobernación por razones de salud.
Al antiguo cómplice caído en desgracia no lo dejaron ni entregar el cargo, simplemente desapareció en noviembre del 2010 y tras él se esfumaron 23 expedientes por corrupción que nunca fueron conocidos. La orden era desaparecer discretamente al imprudente capitán sin hacer escándalo. El Gobierno trataba de evitar que esos trapos cochinos se lavaran públicamente. De esa manera furtiva terminó la carrera de quien en su época de oro fue uno de los militares más cercanos a Chávez.
Además de las acusaciones por apropiación de fondos públicos, en el ambiente rondaban graves rumores de la relación de Aguilarte con las FARC y el activo tráfico de drogas que se hace a través de ese estado fronterizo. A todas estas, la Fiscal General no tomó ninguna medida para investigar un hecho que se había convertido en un noticia criminis ampliamente difundida. (Algo parecido se hizo recientemente cuando la mayoría chavista en la Asamblea Nacional impidió investigar el caso Makled).
Poco después de su desaparición del ojo público, el capitán Aguilarte sufrió un asalto intimidatorio en casa de su suegra. En esa oportunidad lo golpearon y lo amenazaron, pero no lo hirieron. La idea era hacerle llegar un mensaje fuerte y claro: si hablaba iba a tener problemas. El ex gobernador calló para salvar su vida y se fue a Cuba a seguir un tratamiento de desintoxicación por su adicción a la cocaína. El año pasado, en una de las visitas de Chávez a La Habana, su figura apareció en el trasfondo en un paneo del comité de recepción.
Luego de su regreso de Cuba, a Aguilarte se le empezó a soltar la lengua. Esta vez no le enviaron una amenaza sino unos sicarios que hicieron su trabajo. El Capitán Gobernador no dijo una palabra después de ser herido. Ya era muy tarde para él.
¿Quién era este muerto? ¿Qué sabía? ¿Por qué cayó en desgracia este prominente chavista a quien su jefe entregó el control de un área crítica para sus relaciones con las FARC, tan importante que el propio presidente le distinguió como uno de los pocos dignos de recibir la condecoración 4 de Febrero, conocida en el amiente militar como la “Gran Orden del Golpe”? Esta presea solo le ha sido otorgada a próceres como Alí Rodríguez Araque, Florencio Porras Echezuría, Ronald Blanco La Cruz y Diosdado Cabello, quienes representan la crema y nata del golpismo chavista.
Veamos. Aguilarte se graduó de subteniente en la Academia Militar en 1983. Como cadete tuvo a Chávez como oficial de planta del instituto, de manera que hubo suficientes oportunidades para reclutarlo y lavarle el cerebro. En el 4F no se le conoce una participación relevante, pero al salir Chávez de la Cárcel de Yare pasa a ser uno de sus hombres más cercanos. El futuro gobernador tenía dos funciones. La oficial era servir de coordinador del Grupo Garibaldi, el cual estaba encargado de diseñar el programa de gobierno de Chávez. Entre sus integrantes estaban Jorge Giordani, Héctor Navarro, Maripili Hernández y Héctor Ciavaldini. La tarea extraoficial era la que “”El Platinado” Fortunato Herrera cumplió al lado de Pérez Jiménez. Por esta vía accedió a la intimidad del gran jefe, junto con el teniente Alejandro Andrade. Este último manejaba los reales. Aguilarte se encargaba del personal.
Eventualmente, Aguilarte entró en dificultades con el general Cruz Weffer por cuestiones de faldas. Para entonces el general tenia vara alta en el Gobierno. Aguilarte fue a San Fernando de Apure escogido por el dedo elector como gobernador. Allí hizo amistades peligrosas y empezaron sus problemas mayores. Algún día conoceremos los detalles de esta relación. “Por ahora” hay cinco presuntos sicarios detenidos. Son profesionales. Ninguno de ellos es el autor intelectual. Es la macabra picaresca revolucionaria.

genpenaloza@gmail.com

Es la Patria, carajo! 0

mar29

General Carlos Julio Peñaloza

*** Aunque después no tenga salud para mandar en el país que dejará arruinado, Chávez está dispuesto a ganar las elecciones al precio de hipotecarle el país a los chinos y desatar una trágica inflación que su sucesor no podrá controlar, aunque después no tenga salud para gobernar ni para nada.
En 1992, cuando competía contra George Bush (padre) por la presidencia en los EEUU, Bill Clinton decidió enfocar su campaña sobre la economía. Al efecto crearon el lema “¡Es la economía, estúpido!”. La Venezuela de hoy es muy diferente a los Estados Unidos de aquella época. Aunque la economía jugará un papel importante en los resultados del próximo 7 de octubre, su rol no será decisivo, debido al colchón de resguardo financiero que aun tiene el Gobierno.
Nuestra economía está grave, pero el Gobierno tiene capacidad de ponerle curitas hasta octubre. Giordani inunda el mercado con dinero inorgánico para crear una falsa bonanza, agravando la situación a mediano plazo pero aliviándola en lo inmediato. Eso a Chávez no le importa. Lo de él es ganar las elecciones sin importar los medios ni las consecuencias.
El petróleo sigue siendo el factor clave. Venezuela es un país mono productor en varios sentidos. Su casi única fuente de divisas es la renta petrolera que el Gobierno distribuye a su arbitrio. Esa capacidad de repartir los panes sin control le da un poder inmenso al Presidente de la República, lo convierte de hecho en dictador y de paso en el promotor de los más flagrantes actos de corrupción. Muchos venezolanos se han hecho adictos a esta riqueza fácil y ven la corrupción como una forma normal de prosperar. Eso les crea una embriaguez financiera que les impide percibir que vamos hacia el abismo.
De acuerdo a los indicadores de la OPEP, al final de enero de este año producíamos 2,382 millones de barriles diarios de petróleo, 7,700 menos que en diciembre pasado. Si a esta producción en merma se le restan: 430.000 barriles diarios entregados a China, 800.000 barriles diarios para el consumo interno, 115.000 barriles diarios entregados a Cuba y 150.000 barriles diarios entregados a Petrocaribe – que pagan 50% en efectivo y el resto a 20 años, quedan para exportar y cobrar solo 887.000 barriles diarios. Además, PDVSA ha duplicado su personal y ha tomado para sí una serie de actividades gravosas que no tienen que ver con su función real. Entre estas sobresale el apoyo a países parásitos donde Cuba se lleva la parte del león. El resultado es que PDVSA ahora tiene un flujo de caja negativo. Esta situación es insostenible y de continuar llevará a la empresa a la quiebra, aun teniendo reservas inmensas de hidrocarburos bajo tierra.
Este elemental cálculo muestra que Venezuela está mal pero que va a estar peor. Así como el presidente tiene cáncer, Venezuela sufre de la llamada enfermedad holandesa. El aumento del precio del petróleo elevó los ingresos de divisas. Como estas se convierten en moneda local al tipo de cambio fijado por el Banco Central, el resultado es el aumento de la masa monetaria en manos del público, lo cual lleva a un aumento de la demanda interna. Este peligroso coctel ha desatado una inflación que se ha hecho incontrolable porque Chávez ha decidido destruir nuestra economía para ganar las elecciones.
Esa inflación anula la ventaja aparente de tener mucho billete en la mano, pero billete que no vale mucho porque los precios se han disparado más rápido que la abundancia de billete –eso es la inflación. Para paliar esta situación creada por él mismo, el Gobierno aumenta los sueldos, pero eso incrementa el circulante, lo cual es echar combustible al incendio de la inflación. El Gobierno hace esto para parecer magnánimo, aún sabiendo que con ello aumenta los sufrimientos del pueblo. Es un crimen conscientemente cometido con el fin de ganar las elecciones.
Estamos en un círculo vicioso y pronto estaremos en terapia intensiva. No estamos allí todavía gracias a los chinos. Los préstamos de ese imperio amarillo han tapado el hueco fiscal, pero a cambio acumulamos una deuda enorme que requerirá casi diez años para pagar al ritmo de 430 mil barriles diarios que exportaremos sin recibir dinero a cambio. A los chinos les cobramos por adelantado –birlando recursos a la próxima generación-, vendiendo a futuro pero a un precio muy inferior al de mercado y pagando unos intereses leoninos. Esta operación creó varios nuevos millonarios en Venezuela. Ya ni los Cisneros ni los Mendoza son los más ricos del país. Ahora tenemos nuevos amos del valle, rojos rojitos. Estos nuevos bucaneros del Caribe son intocables porque están muy bien protegidos.
La afección de Venezuela debiera haber sido detectada hace tiempo por Jorge Giordani. Él ha debido recomendar al presidente la cura necesaria; pero no lo ha hecho. Giordani es un inepto total o no tiene carácter para convencer a su jefe. El problema es que tanto Chávez como Giordani son comunistas y no quieren darse cuenta que ese modelo no funciona. Hasta Fidel lo ha dicho públicamente: “Socialismo es lo mismo que comunismo. El modelo comunista no ha funcionado ni en Cuba”.
Para aumentar los ingresos de divisas Chávez ha decidido montar en Venezuela una fábrica de helados cubanos marca Coppelia. Al regresar de la Habana seguramente anunciará la construcción de una gigantesca fábrica de congrí. Venezuela pagará por esas industrias estratégicas y los cubanos cobrarán -como siempre. Los chinos seguirán financiando la fiesta hasta el 7 de octubre, por eso creo que la mala situación económica no jugará un papel decisivo en las elecciones. La democracia no podrá ganar con el lema que le dio el triunfo a Bill Clinton (“¡Es la economía, estúpido!”). Para ganar tendría que decir “¡Es la patria, carajo!”.

Capriles sobre el tejado de zinc caliente 0

feb19

Capriles sobre el techo de zinc caliente
Gen Carlos Julio Peñaloza

*** El 12 de abril de 2002 Henrique Capriles saltó a una trampa en la embajada de Cuba, pero los hechos evolucionaron en forma opuesta a como los había calculado Fidel Castro, y el joven alcalde se convirtió en la figura presidenciable que ganaría la candidatura de la Oposición.

A fines de 1958 se estrenó con enorme éxito “Una gata sobre el techo de zinc caliente”, película de Richard Brooks actuada por Elizabeth Taylor y Paul Newman, según la obra teatral de Tennessee Williams. En aquella época los comunistas no estaban de humor para ver películas sobre problemas familiares. Andaban alzados y arrechos contra Betancourt, quien se había convertido en su “bete noire”. Los rojos estaban como plancha de chino porque Betancourt los había excluido del gobierno de unidad basado en el “Pacto de Punto Fijo”.
La respuesta a las plegarias del PCV ocurrió el 1º de enero del 59. Esa madrugada Batista huyó siguiendo el ejemplo de Pérez Jiménez. Fue así como Fidel Castro pudo caminar sobre las aguas sin mojarse los pies. Abrió los brazos y dijo a sus adoradores: “Patria o muerte, venceremos”. Desde entonces se ha muerto un gentío menos el.
Pasaron los años. El 12 de abril del 2002 vivimos nuestra versión de la obra de Williams-Brooks. El rol de Paul Newman le correspondió a Henrique Capriles. Ese día, estando Chávez detenido, se corrió la voz de que Diosdado Cabello, vicepresidente de la república, estaba escondido con el gordo Barreto en la embajada cubana. Hacia allá corrieron los “sans culottes” dispuestos a aplicar justicia por propia mano.
Sintiéndose amenazado por los manifestantes encabezados por el periodista cubano Salvador Romaní, el embajador Germán Sánchez Otero llamó a la policía de Baruta. Como la policía no llegaba, llamó directamente al alcalde de Baruta, Henrique Capriles. Fue otro infructuoso intento. La multitud crecía y aullaba afuera. Había allí unas cinco mil personas. Asustado el embajador cubano llamó a su colega noruego para que intercediera ante el alcalde Capriles. El noruego logró comunicarse con el alcalde y éste llegó a la embajada de Cuba poco después del mediodía.
Cuando Capriles llegó, la policía de Baruta estaba emplazada y la manifestación se habia calmado, aunque seguían rodeando la sede diplomática para evitar la huida de Diosdado y Barreto. Como dato curioso se registra que antes de llegar los gendarmes, la multitud abrió el automóvil de un funcionario de la embajada, donde encontraron varias cajas de pantys sexy y cajas de condones estrafalarios, mercancía que se presume era para enviar a altos jefes en Cuba. Este material bélico sexual fue desparramado frente a la embajada.
El embajador había dado la orden de no abrir la puerta por ninguna razón. A través del intercomunicador Capriles habló con el embajador, quien le invitó a pasar, pero no por la puerta sino saltando el muro. Desde dentro le pasaron una escalera. A los pocos minutos el joven y atlético alcalde subió la escalera sobre el tejado de zinc caliente y salto hacia el patio. El ingenuo muchacho no se daba cuenta que se estaba arrojando a una jaula de hienas.
El ingreso poco ortodoxo a la delegación antillana se hizo a propuesta del propio embajador, aunque posteriormente Sánchez Otero negó este hecho. El video tomado ese día por los camarógrafos de Televen deja en evidencia que la escalera fue pasada desde dentro de la sede al alcalde que esperaba en la calle. Cuando Capriles llegó al tope de la escalera, uno de los empleados de la embajada le tendió la mano para ayudarlo a saltar hacia el interior. No hubo de parte de Capriles ninguna actitud violenta. Al contrario, brincó solo y sin armas dentro de la embajada. Los cubanos tienen en sus sedes diplomáticas una dotación de hombres de seguridad que son expertos armados con fusiles AK 47. Poco hubiera podido hacer Capriles contra esta banda armada. Los múltiples medios de comunicación del gobierno de Chávez han editado el video de aquel episodio, eliminando la entrega de la hoy famosa escalera y las tomas de los rambos cubanos armados hasta los dientes. Este video existe completo y descalifica el montaje creado por Fidel en La Habana.
Una vez dentro del recinto, Capriles pidió permiso para revisar la embajada y así poder asegurarle a los manifestantes que ni Diosdado ni Barreto estaban allí. El embajador pidió instrucciones a La Habana y la autorización para hacer una requisa fue negada.
Capriles ingenuamente cayó en una trampa que le pudo haber costado su vida política. Pero aquel salto sobre el tejado de zinc caliente lo hizo famoso.
Posteriormente, cuando Chávez volvió a controlar el poder, el embajador que había pasado la escalera a su anhelado huésped negó haber dado a Capriles autorización para penetrar a la misión diplomática. Acusó a Capriles de haberlo confrontado en una actitud agresiva. Agregó que el alcalde había sido negligente en brindar protección. En resumidas cuentas, el diplomático de Fidel montó en la olla a quien incautamente había venido a auxiliarle.
Este montaje fue calculado por Fidel para inhabilitar a uno de los adversarios potenciales de Chávez. Después que Chávez fue “liberado” por el general Baduel, la acusación formal contra Capriles se cocinó durante dos años. El año 2004, el tristemente famoso Fiscal Danilo Anderson fue seleccionado para la operación contra Capriles. Danilo era la mejor carta de Chávez para esos menesteres. El fiscal cumplió las instrucciones con celeridad dictando de inmediato una orden de arresto. El alcalde estuvo varios días en la clandestinidad mientras los tribunales se negaban impúdicamente a mostrar el expediente acusatorio a sus abogados.
El 01 de abril, la Sala Penal del TSJ emitió una ponencia dictada por la magistrada Blanca Mármol anulando la orden de detención. De inmediato el Fiscal General Isaías Rodríguez expresó que el avocamiento de la Dra. Mármol no era procedente. El 11 de mayo Capriles acudió al Tribunal y esa tarde fue detenido y enviado a la sede de la DISIP en el Helicoide, donde permaneció prisionero como un peligroso delincuente cuatro meses. Lo que Chávez no tomó en cuenta es que, como le sucedió a él en Yare, la cárcel forja presidentes. Chávez sin saberlo le dio a su enemigo el blasón que éste necesitaba.
El 25 de junio del 2004 Capriles fue acusado por los delitos de quebrantamiento de tratados internacionales, violencia privada y violación de domicilio por parte de funcionario público. También fue acusado en grado de cómplice por los delitos de privación arbitraria de libertad, intimidación pública y daños a la propiedad. La orden era sacarlo del juego político.
El 26 de septiembre el tribunal emitió orden de libertad condicional con régimen de presentación. El 12 de mayo de 2005 el TSJ ordenó reabrir el juicio ordenando la anulación de la sentencia absolutoria. El 15 de diciembre de 2006 Capriles fue absuelto de todos los cargos. Pese a estas derrotas legales Chávez continuó presionando al Poder Judicial y en noviembre del 2008, en medio de la campaña electoral para las elecciones regionales, siendo Capriles candidato a gobernador de Miranda, se reabrió el juicio en un tribunal de 1ª instancia.
El pasado 12 de febrero, en el Día de la Juventud, el gobernador Capriles es electo candidato de la oposición para las elecciones presidenciales. Al día siguiente Chávez ordena acuartelamiento tipo A de la FA y da instrucciones para que los militares hicieran un Plan República al revés recogiendo los cuadernos electorales antes que los incineraran como había anunciado la MUD. Los uniformados le hicieron ver la torpeza de esta acción. Chávez furioso trago grueso antes de llamar a Fidel. Al día siguiente hizo catarsis en Ciudad Bolívar insultando a su rival ante la Asamblea Nacional mientras contradictoriamente pedía respeto a su gobierno. Al mismo tiempo ultrajaba a la espada de Bolívar blandiéndola en TV como el machete del narco presidente panameño Manuel Noriega.
Pese a los maniáticos y desesperados esfuerzos hechos desde Miraflores para impedir el triunfo de Capriles, hoy en día el joven gladiador se prepara para enfrentar al poderoso caudillo que trató de sacarlo del juego político. Chávez está asustado porque sabe que no podrá utilizar las armas rusas contra su pueblo como lo hace su hermano Assad en Siria. La FA no es chavista, pertenece a Venezuela y es patriota.

genpenaloza@gmail.com

EL NEGOCIO COCHINO 0

dic22

 

Por Gral Carlos Peñaloza

*** El negocio de Chávez con los chinos, entregándoles a mitad de precio la mitad de nuestra producción petrolera exportable por diez años, cobrando por adelantado y desapareciendo ese dinero, es suficiente para causar una gran cólera nacional que lo saque del poder antes de que termine de arruinarnos.

El apelativo de cochino en el título de este artículo no se refiere a que estamos haciendo negocios con chinos, sino al hecho que en los negocios que estamos haciendo con los chinos nuestra nueva contraparte nos ha metido un sablazo en el corazón. Gracias al negocio cochino de Chávez ahora estamos condenados a vender a los chinos 450 mil barriles diarios de petróleo a mitad de precio por los próximos diez años. Lo peor es que en esos diez años no recibiremos ni un centavo por esos envíos en los cuales Chávez nos ha comprometido, porque ya él, Chávez,  cobró ese dinero y lo gastó, nadie sabe en qué.

El total de barriles acordado constituye la mitad de la producción venezolana que exportamos en la actualidad. Esto quiere decir que si no aumentamos significativamente la producción a corto plazo -muy difícil, pues por el mal manejo de PDVSA más bien sigue bajando-, nuestros ingresos reales de divisas se reducirán a la mitad. Lo peor del caso es que para comprar votos en las elecciones del año próximo ya Chávez está pidiendo más dinero prestado a los chinos, siempre con garantía de petróleo a futuro. Y eso sigue viento en popa, sin que nadie se atreva a decirle al Presidente que nos está conduciendo a una catástrofe.

Entretanto, los chinos, que de comunistas solo tienen un trapo rojo con el cual distraen a Chávez, lo obligan a recibir en yuanes –su moneda- la mitad del dinero adelantado. Estos yuanes estamos obligados a usarlos comprando a los chinos con sobreprecio y pagando enorme comisiones a nuestros potentados boliburgueses. Estos truhanes locales, apoyados por el Gobierno, proceden a importar baratijas que nuestro Presidente regala para amarrar votos populares. Para los comunistas de ojos oblicuos este es el negocio del siglo, porque además revenden el petróleo a los norteamericanos a full precio de mercado. Para los chinos es un negocio donde perciben más del 100% de ganancia. Para nosotros significa que estamos vendiendo a mitad de precio el petróleo que podríamos vender a precio full y además comprometidos a seguir haciéndolo por diez años.

Chávez nos metió en ese negocio cochino con la idea de causarle daño y eventualmente destruir al odiado imperio yanqui. No destruirá nada a Estados Unidos, pero está haciendo más poderoso al imperio chino. Con esa obsesión nos está causando y nos causará graves daños en los próximos diez años. Lo más irónico es que además está beneficiando a Estados Unidos, pues gracias a los ataques de Chávez las importaciones de petróleo venezolano de los EE. UU han disminuido de un pico de 60% del consumo interno de EE.UU. en 2005 a 46% en la actualidad. Para enfrentar la dependencia del petróleo venezolano, los americanos se han hecho más eficientes en el uso del petróleo, aprovechando que el alza de precios hace rentables pozos que antes eran mal negocio. Hemos perdido el dominio de lo que era nuestro gran mercado, el que compra bastante y paga chin-chin.

Hay otra consecuencia inesperada: la producción norteamericana de petróleo impregnado en rocas, que era de apenas 200 mil barriles diarios en el año 2000, es ahora de un millón  de barriles al día. Para el año 2020 se estima que esa nueva fuente  genere 3 millones de barriles diarios, más del doble de lo que produce Venezuela. O sea, que no nos necesitarán para nada. Claro que podremos venderle a China…Pero esa ya pagó. El  petróleo y de gas de pizarra además de reducir las importaciones ha creado un boom de empleo en los estados de EE.UU. donde se extrae este producto. Simultáneamente, Canadá ha aumentado enormemente su producción de petróleo impregnado en arena y se ha convertido en el principal exportador de petróleo a los EEUU, desplazando a Arabia Saudita. Los chinos agravan esta situación revendiendo en Estados Unidos, a precio full, el petróleo que nos compraron a nosotros a mitad de precio.

Chávez no solo está enfermo. Hay algo más. Tenemos que sacarlo de Miraflores en el 2012 antes que termine de destruir al país con sus negocios cochinos. El cripto privatizador ya le entrego la mitad de PDVSA a los chinos.